SALVADOR PUIG ANTICH
Hay pocos capítulos de la larga
lucha contra la dictadura franquista, en los que el Partido
Carlista no estuviese presente.
A pesar de la “historia oficial”,
que quiere hacernos creer que fueron unas determinadas fuerzas
políticas y sindicales quienes lucharon contra Franco, cada vez
se hace más difícil el silenciar la presencia carlista en estas
luchas contra la injusticia y la opresión.
El pasado mes de septiembre se
estrenó en los cines la película “Salvador”, dirigida por Manuel Huerga, y que está basada en la vida de Salvador Puig Antich,
militante del “Movimiento Ibérico de Liberación” (MIL) ejecutado
a garrote vil en la Cárcel Modélo de Barcelona el 2 de marzo de
1974. Salvador fue acusado de matar el 25 de septiembre de 1973
a un policía en el portal del número 70 de la barcelonesa calle
Girona, tras un confuso forcejeo entre varios policías y Puig Antich. Lo que verdaderamente ocurrió en ese portal nunca se
sabrá, pues en las actuaciones policiales, al igual que el
juicio sumarísimo militar al que fue sometido, se detectaron
numerosas irregularidades.
El MIL, era un grupo partidario de
los consejos obreros, la auto-organización de la lucha obrera y
la autogestión. El MIL contaba también con unos “Grupos
Autónomos de Combate” (GAC) para realizar tareas diversas.
Salvador, que tenía un tío carlista, trabajó durante una
temporada en la empresa “Tilt- Colomer, SL”, que era de un
militante carlista. Miembros de los “Grupos de Acción Carlista”
(GAC) ayudaron a varios miembros del MIL a salir de España
cuando eran perseguidos por la policía. Se utilizaba para esto
una finca en Puigcerdá, que tenía una cueva para el cultivo de
champiñones y que daba al lado francés de la frontera. Pese a
que parece ser que hay a quien le molesta, Puig Antich tenía
relación con los carlistas, y conocía el trabajo que estos
estaban realizando. Existe un escrito suyo, en el que propone
que se cambie de nombre a los “Grupos Autónomos de Combate”,
porque ya existían unas siglas iguales: los GAC carlistas.
Tras la detención de Salvador, los
carlistas participaron en todas las protestas, movilizaciones y
actos de solidaridad pidiendo su libertad, y al conocerse la
sentencia de muerte, su conmutación. Don Javier de Borbón Parma,
envió el 20 de febrero de 1974 un telegrama a Franco con este
texto: “Por el respeto y el bien de nuestra patria España,
pediros sea conmutada pena de muerte que recae sobre Salvador
Puig Antich”. También, los “Grupos de Acción Carlista” (GAC)
distribuyeron una carta manuscrita de Salvador dirigida a su
hermana pequeña Mercona, y que se reproduce fuera de este
texto.
Todo fue inútil, y Puig Antich fue
asesinado cruelmente.
Los 134 minutos que dura la
película, nos transmiten el ambiente de aquellos días, la lucha
por acabar con una dictadura tan larga, y la muerte de una
persona que quiso hacer realidad ese deseo de miles de
españoles.
Episodios tan tristes como este,
nos demuestran que los carlistas participamos en la lucha anti-franquista,
mientras otros que ahora tienen la desvergüenza de otorgar el
carnet de “legitimidad democrática”, permanecían en silencio o
eran cómplices activos de la situación creada.
El tiempo, lo pone todo en su
sitio.
IZCA
Artículo publicado en el Federal Nº28 de Noviembre de 2006