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HISTORIA DEL PAÍS LEONÉS
(hasta 1230)
|
Desde la
etapa
paleolítica,
que sepamos.
Datan del
paleolítico
superior,
hace unos
40.000 años,
los primeros
rastros
humanos que
aparecen en
L.laciana y
Valdeón. Del
inferior,
los hay en
las
proximidades
de
Salamanca.
Tenemos
pinturas
rupestres,
del arte
francocantábrico,
expuestas a
las
inclemencias,
en
farallones
rocosos,
como las de
Sésamo, en
Vega de
Espinareda y
las de
Batuecas.
Del año 5000
al 2500 a.C.
aproximadamente,
se extiende
el llamado
período
Asturiense,
para toda la
costa
atlanto-cantábrica
y la
cordillera,
a ambos
lados. Se
define por
el uso de
picos
tallados de
cuarcita,
abundantes
sobre todo
en el norte
y oeste del
País Leonés
(donde
después
vivieron los
astures, de
ahí el
nombre del
período).
Aquellos
hombres,
pues,
estaban
ligados a lo
que hoy es
Portugal y
la cornisa
cantábrica,
desconociéndose
cualquier
tipo de lazo
o relación
con el
interior de
la Meseta,
posiblemente
entonces
zona
inhóspita,
boscosa o
pantanosa.
¿EXISTEN
MONUMENTOS
MEGALÍTICOS
EN EL PAÍS
LEONÉS?
Sí. No se
conocen
conservados
monumentos
de gran
talla, pero
el número y
la
diversidad
de formas
que
adoptaron
estas
construcciones
en tierras
leonesas es
abrumador.
Sólo como
ejemplo
citaremos el
texto del P.
Morán
"Memoria de
excavaciones
en dólmenes
de Salamanca
y Zamora".
No existe
comarca que
no tenga
alguno y hay
localidades,
como
Almeida, que
cuentan en
su término
con un
auténtico
círculo
mágico (Ver
"Sayago, al
otro lado de
la Leyenda",
de R.M.
Carnero). Se
sabe que
fueron
destruidos
dos
importantísimos
monumentos
megalíticos:
El "Sombrero
de Roldán",
en Pino de
Oro, y el
cromlech de
Campo
Sagrado (Rioseco
de Tapia).
Algunos han
sido
desfigurados,
como la
"Cruz del
Rey don
Sancho"
(Zamora),
que es un
menhir.
Esta época
megalítica
transcurre
entre el
2500 y el
1750 a.C.
Los
monumentos
se
extendieron
desde el
Mediterráneo
hasta el Mar
del Norte,
siendo el
País Leonés
uno de los
focos
importantes.
Desde el
1750 hasta
el 750 a.C.
es la época
del bronce,
cultura poco
conocida en
nuestro
territorio.
Entre el 750
k, el 500 se
producen las
primeras
invasiones
de
CELTAS
y
Hallstáticos.
No parece
que estos
celtas
fuesen
mayoritarios
en el País
Leonés, pero
sí lo fue su
cultura. A
los celtas
mesetarios
se les
define como
celtas de
raza, pero
aculturados;
sin embargo,
de los
leoneses
podemos
decir que lo
racial es
discutible,
pero la
cultura era
celta. A
partir del
500 se
construyen
en
territorio
leonés los
CASTROS,
abundantísimos
en todo
nuestro
territorio.
¿CUÁLES ERAN
LAS TRIBUS
"CELTAS"
LEONESAS?
Ponemos
celtas entre
comillas,
porque
aunque de
raza no eran
todas
celtas, sí
lo eran
culturalmente.
Fueron:
a) Los
CÁNTABROS,
que se
establecieron,
según unos,
en toda la
cordillera
astur-cantábrica
y, según
otros,
solamente en
la porción
este, desde
el Puerto de
Payares, a
ambos lados
de los
montes. Era
un pueblo
seminómada,
dedicado
sobre todo a
la cría de
caballos
(¿asturcones?)
y muy
relacíonado
con los
astures, con
los que se
les
confundió en
ocasiones.
Su capital
fue Vadinia
(Riaño).
b) Los
ASTURES, que
poblaron los
márgenes del
Astura (el
río Esla) y
Sil, hasta
el Cea y
Zamora por
el este, el
Sabor por el
oeste y el
Duero por el
sur,
incluyendo
la parte
portuguesa
del gran
cañón.
Poblaban
también lo
que hoy se
llama
Asturias y
los romanos
les
confundían
con los
cántabros,
por ser
frecuentemente
aliados.
Eran
siminómadas
y ganaderos.
Tribus
astures eran
los zoelae
en Aliste;
los langiati
en Tábara;
los superati
en Vidriales;
los
brigecini en
Polvorosa;
los
beduniensi,
en el Paramo;
los amaci,
en la
Maragatería,
los orniaci
en la
Montaña, y
los pesio,
en Babia y
L.laciana.
La capital
de los
Astures fue
Astorga.
c) Los
VETONES, que
poblaron las
dos
vertientes
del sistema
vetónico.
Parece que
los romanos
confundieron
en un
principio a
este pueblo
con los
lusitanos,
que estaban
al oeste de
los vetones
y
permanecían
como
aliados.
Estos
pueblos eran
seminómadas
y ganaderos,
y dicen los
romanos que
abundaba en
la región el
bandidaje.Algunos
lo achacan a
la pobreza
de las
tribus, pero
nosotros
pensamos que
se trataba
de
guerrillas,
puesto que a
Viriato
también lo
llamaban
"bandido".
Importante
tribu vetona
fue la de
los salaijós,
en Sayago.
Su capital
fue
Salamanca (Helmántica),
donde
residíó el
prínceps
(jefe de la
tribu) aun
después de
caer en
poder de
Roma. Los
dominios
vetones iban
desde el
Duero hasta
el Tajo y
desde el
límite
aproximado
de Castilla
hasta el de
Portugal,
englobando
parte de la
provincia de
Ávila. Son
famosos sus
monumentos
llamados
verracos (en
Toro,
Salamanca,
Villalcampo,
Ciudad
Rodrigo,
Gallegos de
Argañán.
etc.).
d) Los
VACCEOS,
posiblemente
los menos
influenciados
por la
cultura
celta, se
asentaban al
norte de
Zamora y
Toro, hacia
Campos. Su
capital era
Palantia
(Palencia),
y eran
cerealistas.
Ocuparon.
además del
ángulo
noreste de
la provincia
de Zamora,
las de
Valladolid,
Palencia y
Segovia,
casi en su
totalidad
actual.
Tradicionalmente
se coloca a
las ciudades
de Zamora y
Toro en zona
vaccea, lo
cual es
dudoso.
Ciudad
importante
de esta
tribu era
Intercatla
(Villalpando).
Todas estas
tribus,
según los
romanos,
estaban
compuestas
de gens, o
tribus
menores como
hemos visto
en el caso
de los
astures, a
su vez
divididas en
gentilitas o
familias,
clanes que
extendían
sus lazos de
parentesco
más allá de
los hoy en
uso.
Los celtas
leoneses
conocieron,
desde el año
500 a. C.. a
los
fenicios,cartaginesas
y griegos
FENICIOS,
GRIEGOS ,
CARTAGINESES
Y ROMANOS
Respecto a
los griegos,
como
respecto a
otros
pueblos
anteriores
(egipcios,
atlantes) no
existen más
que
conjeturas
sin pruebas
fehacientes.
Parece que
los nombres
del pueblo
de Litos y
del río Tera
son de
origen
griego.
También se
dice que los
fenicios
comerciaban
con la
púrpura y
excavaron
las primeras
minas de
estaño en el
oeste
leonés. Los
productos
leoneses que
atrajeron a
colonizadores
y
conquistadores
fueron el
plomo, el
estaño, el
lino, la
lana, la
variscita y
el oro.
En cuanto a
los
cartagineses,
se sabe que
Aníbal paso
por tierras
vetonas en
el 220 a.C.,
concretamente
por
Helmántica y
Arbocala
(Salamanca y
Toro). Tras
este hecho
se dio por
dominada la
península
por este
pueblo. El
antiguo
dicho "Quien
tiene a
Zamora es
Señor de
España" se
basa sin
duda en una
razón
estratégica
ya conocida
desde la
antigüedad:
los lugares
ubicados
entre
Salamanca y
Benavente,
más o menos,
delimitan
esa zona
crucial para
el dominio
peninsular:
lo veremos
luego en las
guerras con
Roma, en la
Reconquista,
en la Guerra
de la
Independencia.
Vencido
Aníbal por
los romanos,
éstos
intentaron
tomar
posesión de
los
territorios
que
nominalmente
ostentaban
los
cartagineses.
El romano
Lúculo sitia
Intercatia,
ciudad de
los vacceos,
pero no
consigue
tomarla,
sino por la
diplomacia y
la alianza.
Esta alianza
se extiende
a los
vetones,
pues
Helmántica
se adhiere
al tratado
de amistad
con Roma.
Sin embargo
parece que,
años
después, en
Ocellum
(Zamora),
ciudad que
no se sabe
bien si era
vaccea o
vetona, el
pretor Galba
provoca una
matanza de
indígenas.
En el 151 a.
C., la
ciudad de
Ocile (Fermoselle)
se levanta
contra Galba
mediante una
proclama de
guerra.
En esta
primera
conflagración
entre
vetones y
romanos
surge un
jefe de la
tribu
salaijó,
nacido en
Torrefrades,
llamado
Várate o
Viriato.
Como los
romanos
ocupaban ya
el sur de la
península,
Viriato
consigue
unir a
vetones y
lusitanos,
y, mediante
la guerra de
guerrillas
primero, y
luego en
campo
abierto,
vence a ocho
cónsules
enviados por
Roma:
Vetilio,
Plaucio,
Unimano,
Nigidio,
Lello,
Quincio,
Serviliano y
Cepión.
Conquistado
todo el
cuarto
suroeste de
la
península,
Viriato es
nombrado
rey. Pero
los romanos
consiguen
embaucar a
unos
celtiberos,
según la
tradición
llamados
Ditalco,
Audax y
Minivio,
aliados
momentáneamente
con el nuevo
flamante
rey, y le
asesinan
cerca de los
Toros de
Guisando
(Ávila).
Muerto
Viriato, los
celtas
vuelven a
desunirse y
los romanos
ocupan aún
con algunos
problemas lo
que hoy es
Extremadura
y parte de
la meseta
(año 139
a.C.).
A partir del
133 a.C.,
tras la toma
de Numancia
(que según
todos los
indicios
estaba en
Soria,
aunque aún
muchos
siguen
opinando que
se
encontraba
en Zamora),
los romanos
intentan
dominar
definitivamente
a vetones y
lusitanos,
entre Tajo y
Duero, y, a
los vacceos
del norte
del Duero.
Estas
campañas
alcanzan su
culminación
entre el 72
y el 49 a.C.
Todo el
territorio
conquistado
(la mitad
sur y este
del actual
País Leonés)
se incluye
en la
provincia
llamada
Hispania
Ulterior,
con capital
en Corduba
(Córdoba).
Los romanos
se titulan
"dueños de
Hispania",
pues están a
punto de
dominar por
completo la
zona
estratégica
de que antes
hablábamos.
Es la época
en que los
lusitanos
emigran en
masa al
norte de
África.
Un nuevo
ataque
romano se
dirigió
contra los
cántabros,
desde
Celtiberia.
El pretexto
fue un
ataque
cántabro-astur
a los
vacceos,
aliados de
Roma. Es
cierto que
las
incursiones
astures
contra los
vacceos eran
frecuentes.
Vencido el
ejército
cántabro, su
caudillo
Arreno es
crucificado.
Los últimos
vadinienses
(de Riaño)
resistieron
en Vérgida (Valde-burón).
Invaden
luego los
romanos el
territorio
astur por la
brecha
abierta al
norte del
Astura (Esla),
tajando el
país en dos
mitades y
tomando
Medulio (Las
Médulas).
Sin embargo,
algunas
tribus se
reorganizan
en Cabrera y
llegan hasta
Brigaecium
(Benavente),
ya tomada
por los
romanos, que
consiguen
dar aviso a
su
retaguardia.
Entonces,
los últimos
astures se
refugian en
Lancia. Las
armas de
esta ciudad,
que la
hicieron
famosa en
todo el
mundo romano
eran las
lanzas (Roma
no conocía
las lanzas.
sólo tenía
las Tchanas,
más largas,
o las de los
legionarios,
más cortas).
La toma de
Lancia
constituye
el fin de la
llamada
"Batalla del
Esla", que
duró más de
20 años y
puso a la
totalidad
del
territorio
leonés bajo
Roma. El
Emperador
Augusto en
persona hubo
de
participar
en estos
hechos (del
40 al 16
a.C.). Y
también con
motivo de
estas
guerras,
Augusto crea
la Provincia
Imperial,
bajo
jurisdicción
militar de
Lusitania,
con capital
en Emérita
(Mérida),
que incluye
todo el
actual País
Leonés,
Extremadura
y Portugal.
En una
segunda
rectificación
(del 16 al 7
a.C.) separa
a los
astures y
galaicos de
la Lusitania,
más o menos
por la línea
del Duero,
que pasan a
depender de
la Citerior,
con capital
en
Tarragona,
por razones
de
seguridad:
no convenía
tener juntos
y tan lejos
de Roma, en
lugar tan
estratégico,
a tan
formidables
oponentes,
astures y
vetones. EN
REALIDAD NO
FUE LA
CONQUISTA DE
HISPANIA LO
QUE COSTÓ
200 AÑOS A
LOS
EJÉRCITOS
ROMANOS,
SINO LA
CONQUISTA
DEL ACTUAL
PAÍS LEONÉS.
UNA VEZ
TERMINADA
ÉSTA,
COMIENZA LA
PAZ AUGUSTA,
y nace
Cristo en
Belén.
LEÓN
ROMANO
Las
divisiones
administrativas
que los
romanos
idearon
respetaban
en parte el
estado
racial
anterior,
pero
adaptándolo
a sus
necesidades
estratégicas
y de
abastecimiento
a la
metrópoli.
Ya hemos
dicho que la
primera
distribución
efectiva,
del año 7 a.
C. ~ divide
el actual
País Leonés
entre la
Lusítania
(capital
Emérita=>Mérida)
del Duero
hacia el
sur, y la
Tarraconense
(capital
Tarraco=:>Tarragona),
del mismo
río hacia el
norte y
este. Se
crea luego
el Convento
jurídico
Asturicense
(cap.Astúrica=>Astorga)
para separar
los
territorios
astures de
los
clunienses
(castellanos),
ambos al
norte de la
Tarraconense.
Los
conventos
jurídicos
responden a
la necesidad
de
establecer
divisiones
menores a
efectos de
administración
civil
(salvando
las
distancias y
las enormes
diferencias,
algo así
como
autonomías).
El de mayor
arraigo,
desde la
época de
Vespasiano
(año 79)
corresponde
entre todos
los
españoles a
este
asturicense,
donde las
piedras
miliarias
(hoy los
llamaríamos
puntos
kilométricos)
se refieren
a Astorga
como centro
de
comunicaciones,
y no a Roma
ni a Tarraco.
El legatus
jurídícus es
el
magistrado
regente del
territorio.
Los
conventos
desaparecen
en la última
época del
imperio, con
excepción de
este
asturicense,
que continúa
siendo
necesario
por diversas
razones
presumiblemente
económicas
(el Oro) y
militares.
Las diócesis
(que, como
los
conventos en
esta época
no tenian el
significado
religioso de
hoy) era
otras
divisiones
territoriales
que
surgieron
con motivo
de las
guerras
contra los
celtas
leoneses,
por la
fuerte
personalidad
de estos
pueblos. Su
función era
financiera,
judicial y
militar. En
época de
Augusto ya
hemos citado
la de
Gallaecia et
Asturia, que
con Claudio
se dividió
en tres
conventos,
uno de los
cuales el ya
citado
asturicense.
Lo que sería
el gobierno
militar
estaba en
manos del
Pretor. que
parece
residió en
Pretorion
(=:>Bretó,
al sur de
Benavente).
También
siguieron
existiendo
circunscripciones
indígenas.
Ya hemos
citado en el
País Leonés
la de los
vetones,
cuya capital
seguía
siendo
Salmántica
(=>Salamanca),
donde
residía el
prínceps o
jefe de
todos los
clanes
familiares.
Un rasgo
especial de
estos
vetones es
la
definición
que hacían
del
territorio,
por sus
límites como
ocurre hoy,
y no por sus
partes como
era
frecuente
entonces.
Ciudades
importantes
que no son
capitales,
son Ocellum
(=>Zamora),
según
Peutinger
una de las
más pobladas
de Hispania,
nudo
importante
de
comunicaciones
y comercio,
semiautónoma,
y Legio
(=:>León)
que se funda
como
campamento
militar en
el 68, a
partir de la
sublevación
de vetones y
astures
contra Nerón
y se llamó
Legio
Séptima
Gémina Pía
Felix. Hacia
el año 70,
Vespasiano
concede a
todas las
ciudades
leonesas el
derecho
latino, o
leyes
romanas (ius
latfi minus).
Imperando
Septimio
Severo (año
193) se
unifican
nuevamente
en un mismo
convento
astures y
galaicos,
devolviéndose
también la
actual Ávila
al
territorio
vetón. Con
Caracalla
(año 217) se
crea la
Provincia
Antoniniana
(Astorga y
Galicia), de
mayor
importancia
política que
el convento.
Con
Diocleciano
(año 297)
todas las
provincias
tienen el
título de
Imperiales.
Con la época
de crisis y
las primeras
invasiones
comienzan a
reunirse las
asambleas de
diócesis,
llamadas
concilios.
En esos
últimos
momentos del
Imperio, la
capital
efectiva de
todo el País
Leonés es
Salmántica.
LAS
INVASIONES
BÁRBARAS
No es
extraño que,
con varios
siglos de
asiento
latino más o
menos
pacífico y
próspero,
los
naturales no
aceptaran de
buen grado
la avalancha
de
acontecimientos
y de pueblos
que cayó
sobre ellos.
En el año
409, siendo
Emperador
Honorio, se
rebelaron
las legiones
de Hispania
al mando de
Constante,
yendo en
ellas gran
número de
suevos,
vándalos
asdingos y
alanos como
soldados. La
toma de
Palantia por
éstos, abrió
el camino
para las
incursiones
por toda la
península en
general, y
por el País
Leonés muy
en
particular.
Así, los
SUEVOS se
fueron
asentando en
la mitad
norte, en el
convento
Asturicense
y hacia la
Gallecia. En
un primer
momento, al
hallar
resistencia,
fueron muy
violentos;
destruyeron,
por ejemplo,
Lancia, que
nunca más
volvió a
edificarse .
Los ALANOS,
con Atace al
frente,
ocuparon la
mitad sur
del País
Leonés, o
sea la
Vetonia.
Valia, rey
de los
visigodos,
se dirigió
entonces
hacia la
Lusitania y
en una
batalla en
lugar
cercano a
Salamanca,
mató a Atace,
apoderándose
de sus
tierras. Los
vándalos
asdingos,
que se
habían
asentado en
Andalucía,
se movieron
también por
la Vía de la
Plata hacia
el norte,
ocupando
casi todo el
País Leonés
y obligando
a los suevos
a refugiarse
momentáneamente
en la
cordillera
astúrica,
rechazando a
los
visigodos
hacia el
este.
Puede
decirse que
el PAÍS
LEONÉS FUE
UNO DE LOS
ESCENARIOS
PRINCIPALES
DE LAS
LUCHAS
BÁRBARAS EN
HISPANIA,
cuando aún
el Imperio
permanecía.
Por culpa de
estas luchas
quedó muy
maltratado.
EL PAÍS
LEONÉS,
¿PERTENECIÓ
A LOS
SUEVOS?
Sí, y FUE
UNA ZONA
VITAL PARA
ELLOS. El
primer rey
Suevo fue
HERMENERICO,
que salvó a
su reino de
los ataques
godos y
vándalos,
pactando un
tratado con
Roma, que
aún no había
caído en
poder de los
invasores y
mantenía su
prestigio.
RECHILA, su
hijo, y
REMISMUNDO,
extendieron
el dominio
suevo a todo
el País
Leonés, y
luego a todo
el occidente
peninsular,
liquidando a
los alanos y
haciendo
pasar a los
vándalos a
África.
Bajo
RECCIARIO y
TEODOMIRO,
abrazaron
los suevos
el
cristianismo,
pero fueron
vencidos en
Astorga por
Teodorico II,
que con su
hermano y
sucesor,
Erico, se
hicieron
dueños de la
porción
leonesa al
sur de
Salamanca.
Ciudades
como Sabaria
y Legio
habían
resistido
todos los
ataques
invasores,
mantenidas
por nobles
hispanorromanos
(Coyanza
-Valencia de
D. Juan-
había
aguantado
hasta que
sitiados y
sitiadores
perecieron
casi en su
totalidad).
Con lo que
dentro del
territorio
suevo se
mantuvieron
territorios
independientes
o con
suficiente
autonomia
para acuñar
moneda
propia. Tras
la batalla
de Astorga,
los suevos
decaen.
Particularmente
lenta fue la
anexión de
la zona
autónoma de
Sabaria
(todo el
centro del
País Leonés,
desde
Salamanca a
Benavente y
de Sayago a
Simancas)
que mantiene
su relativa
independencia
durante más
de cien años
y constituye
en la
opinión de
algunos
historiadores,
el embrión
de lo que
luego será
País Leonés.
En 585,
LEOVIGILDO,
rey godo,
conquista
todo el
reino suevo,
uniendo la
totalidad de
la península
bajo su
dominio.
Esto fue
posible
porque en
576 Sabaria
(¿Peñausende?)
es arrasada,
Zamora ve
demolidas
sus
fortificaciones
y León cae,
aún sin
perder su
autonomía
secular.
El último
rey suevo,
ANDECA, fue
derrotado en
Oporto y en
Braga, el
585, como se
ha dicho,
quedando
bien claro
que el
valladar
defénsivo de
los suevos
había sido
territorio
leonés.
En lo
religioso,
la principal
sede sueva
fue Braga,
donde se
celebró
concilio el
año 408,
asistiendo
obispos
leoneses
(los de
Astúrica,
Legio,
Salmántica y
Sabaria).
Santos
leoneses de
esa época
son
Gaugerico y
Narciso
¿QUÉ
HICIERON LOS
VISIGODOS EN
TERRITORIO
LEONÉS?
Durante el
período
visigodo,
nuestro país
fue dividido
en las
provincias
de Asturia
(territorio
de los
Astures).
Aurariola
(territorio
de los
godos, que
abarcaba
desde
Villalpando
a Cartagena)
y Lusitania
(territorio
de vetones y
lusitanos).
Naturalmente,
la Aurariola
fue en esta
época el
centro de la
historia
peninsular.
Asturia se
rebeló en
612, siendo
sometida por
Richila,
general de
SISEBUTO.
Parece digno
de mención
que, después
de la
anexión de
las ciudades
autónomas,
siguen
ocurriendo
intentos de
separación
(los
astures)y
surgen las
guerras
civiles
godas,
comenzando
la
decadencia
económica de
éstos: los
visigodos
hicieron mal
negocio
conquistando
el País
Leonés. Gran
parte de los
leoneses de
aquella
época se
alían a
VITIZA,
destacando
en esas
luchas una
mujer del
país: la
legendaria
MARíA DE
HAZAS, en
Valderas,
que prepara
un arsenal
de armas
defensivo-ofensivas
ante la
anunciada
invasión
musulmana, a
pesar de la
orden
vitiziana de
quermarlas.
En el XI
concilio de
Toledo se
demarcan las
diócesis
religiosas
(Toledo fue
el centro
religioso y
político de
la Aurariola
y de toda la
península
goda) que
son bastante
semejantes a
las
actuales.
Con motivo
del previsto
avance
musulmán se
trasladan
los restos
del
arzobispo
toledano San
Ildefonso a
Zamora. Esta
primacía de
Toledo
después de
Braga, dará
lugar a
importantes
fricciones
en la época
medieval
entre los
partidarios
leoneses de
una u otra
sede.
(Agravadas
al
sustituirse
Braga por
Santiago).
En cuanto a
la
traslación a
Zamora,
algunos ven
en esto la
razón de que
lo godo se
reunifica en
el País
Leonés y el
reino leonés
es heredero
de la
monarquía
goda, pero
esto se
piensa
cuando ya el
reino leonés
estaba unido
con otros
(siglo XIII).
LLEGAN AL
PAÍS LEONÉS
LOS
MUSULMANES
Los
vitizianos
se aliaron
con los
musulmanes,
pensando que
éstos,
vencido su
oponente don
RODRIGO, les
devolverían
la corona.
No ocurrió
así, pues
los recién
llegados se
reparten el
territorio.
Al norte del
Duero se
situaron los
BEREBERES,
procedentes
del norte de
África, que
tomaron con
facilidad
las plazas
desmanteladas
por Vitiza
en la última
guerra civil
goda,
llamando al
territorio
Malacutia
(¿Origen de
la
Maragatería?).
Al sur se
situaron los
ÁRABES,
EGIPCIOS y,
SIRIOS al
mando de
MUZA, que
entra en
Salamanca en
712. La
resistencia
(había
mayoría de
vitizianos)
fue
prácticamente
nula, no
habiendo
destrucciones
ni matanzas.
Sólo
Benavente y
Valderas
fueron
tornadas al
asalto por
Abdasis.
Posteriormente,
todo el
territorio
del País
Leonés entra
a formar
parte de la
región
llamada El
Mereda, que
abarcaba el
occidente
peninsular
con capital
en Mérida.
El eje vital
siguió
siendo pues,
la Vía de la
Plata. La
autonomía de
Legio fue
respetada
por los
musulmanes
y, en
general, las
de todas las
otras
ciudades,
exceptuando
las tomadas
al asalto.
LOS
MUSULMANES
FUERON
RECIBIDOS
COMO
POTENCIA DE
OCUPACIÓN,
PERO COMO
MAL MENOR Y
PASAJERO,
DADAS LAS
ESPERANZAS
DE CIUDADES
Y RAZAS DE
CONSERVAR SU
AUTONOMíA Y
ESTATUS, E
INCLUSO DE
MEJORARLOS,
PUES LOS
MUSULMANES
FUERON EN UN
PRINCIPIO
LOS MÁS
TOLERANTES
DE TODOS LOS
INVASORES.
EL
REINO DE
ASTURIAS
Según
algunos, la
coronación
de PELAYO
tuvo lugar
en
territorios
cántabros,
dentro de la
actual
provincia de
León. La
batalla de
Covadonga se
habría dado
al sur de
Valdeón
(según el P.
Martino en
Peña Velái,
relacionando
Velái con
Pelayo).
Para muchos,
Pelayo no es
continuador
de los
godos, sino
príncipe
elegido por
los astures,
y Covadonga,
si ocurrió,
fue en 722.
Los
musulmanes
decían que
Pelayo
"reina sobre
un pueblo
nuevo". A
este reino
se le llamó
Asturias.
LO QUE ES
SEGURO EN EL
INICIO DE LA
MAL LLAMADA
RECONQUISTA
ES QUE LA
INICIARON
LOS ASTURES,
LA
PARTICIPACION
GODA ES
PROBABLE. Es
decir, no
existía, en
principio,
afán de
unificar la
península.
Los reyes
astures o
asturianos
son poco
conocidos y
no muy
relacionados
con
territorios
leoneses:
FAVILA,
sucesor de
Pelayo,
muere en
lucha con un
oso; ALFONSO
I establece
la capital
en Cangas de
Onís y es en
esta época
cuando se
dice que los
Campi
Gotorum, la
llanura del
noreste,
queda
despoblada
tras la
capitulación
de las
ciudades
ante los
musulmanes,
sucediendo
una época de
sequias y
hambres
(751-756) y
una campaña
guerrera de
Alfonso I
(739-757).
Alcanzan un
mínimo
poblacional
las ciudades
de Astorga,
Toro, León,
Zamora y
Salamanca,
desorganizándose
la vida
colectiva,
ruralízándose
todo el
territorio.
Del 757 al
791 es
verosímil
que las
campañas
astures
hicieran del
País Leonés
una tierra
en guerra.
Es el
momento de
FRUELA,
AURELIO,
SILO y
MAUREGATO.
Con VERMUDO
I los
astures o
asturianos
han ocupado
los montes
de León,
pero son
derrotados
por HIXEM II
en el Burbia.
Tras la
victoria de
Lutos (Narcea)
los
musulmanes
se retiran y
una
expedición
astur llega
hasta Lisboa
(796). Desde
el 791 al
842,
Asturias se
relaciona
con el
Imperio de
Carlomagno.
ALFONSO II
El Casto
traslada la
capital a
Oviedo.
Sabemos que
además,
posee un
palacio en
Zamora
("Olivares
iuxta
Palatium
nostrum")
así que esta
ciudad había
sido
conquistada
y la
despoblación
no había
sido
completa.
Es, además,
la época del
legendario
BERNARDO DEL
CARPIO, que
poseía un
castillo
cerca de
Alba de
Tormes.
Durante el
reinado de
Alfonso II
ocurren
hechos
cruciales.
Primero, la
gran
ofensiva
musulmana
hacia el
norte; luego
la toma por
este rey,
ayudado por
su sobrino
Bernardo del
Carpio, de
Zamora y tal
vez de
Salamanca.
La
existencia
de Bernardo
parece
innegable,
aunque no
todas las
hazañas que
se le
atribuyen
son ciertas.
Generaciones
de leoneses
vieron en
este
personaje el
inicio de un
movimiento
secesionista
de los
leoneses
respecto al
trono
asturiano.
Como
historia o
como leyenda
épica, la
popularidad
entre el
pueblo
leonés de
este
Bernardo es
más que una
simple
anécdota:
fruto de los
amores de un
mayordomo
del rey con
la princesa
hermana de
éste.
Alfonso le
toma a su
cuidado,
encerrando
al padre en
el castillo
de Luna.
Bernardo se
debate entre
la
obediencia
al rey y la
piedad
filial,
solicitando
repetidas
veces la
libertad del
padre y
retirándose
a su
castillo de
Alba de
Tormes.
Alfonso
accede
tarde:
cuando
Bernardo
corre a
abrazar a su
padre al
alcázar de
Zamora, lo
encuentra
muerto.
NO DEBE
ESCAPÁRSENOS
LA
SIMBOLOGíA
DE ESTE
CANTAR DE
GESTA: LOS
LUGARES
PERTENECEN
AL PAÍS
LEONÉS,
BERNARDO
DECIDE HACER
RESPETAR SU
PROCEDENCIA
Y PIDE LA
LIBERTAD
PARA EL
PADRE.Nosotros
pensamos que
los
leoneses,
desde Luna a
Alba, por
razones que
ignoramos,
deseaban
liberarse
del pacto
astur-godo.
RAMIRO I y
ORDOÑO I
consolidan
la línea de
Duero. León
(repoblada
en 856) y
Astorga (en
854) son ya
ciudades de
relativa
importancia,
como lo
demuestra su
repoblación
con
montañeses,
gallegos y,
mozárabes
del sur.
ALFONSO III,
llamado El
Magno,
reside ya de
hecho en
León y
repuebla
Benavenente,
Zamora (893)
y Toro (900)
con omañeses,
gallegos,
asturianos,
mozarabes y
aragoneses.
Alfonso III
ve
plantearse
los primeros
grandes
problemas de
la monarquía
o corona
leonesa: por
un lado, la
imposibilidad
de que el
País Leonés
forme reino
diferenciado,
por otro, la
creciente
influencia
de lo godo
mediante la
oleada de
mozárabes
que viene a
poblar el
país, lo
cual anula
al celtismo
autóctono,
sin olvidar
la inmersión
en un juego
de
herencias,
feudalizaciones,
matrimonios,
influencias
con Navarra,
Castilla,
Francia... y
la tensión
norte-sur.
En resumen,
las
aspiraciones
leonesas de
autonomía o
independencia
no se colman
con la nueva
ubicación de
la corona en
la ciudad de
León puesto
que nacen
del
triángulo
Astorga-León-Salamanca,
citado
anteriormente
¿CÓMO
NACE EL
REINO DE
LEÓN?
Con GARCÍA
I, la
frontera del
Duero es
sustituida
por la del
Tormes,
siendo
repoblada
Salamanca.
Todas las
repoblaciones
se han hecho
con hombres
libres,
lejos del
sistema
feudal, por
el sistema
de la toma
regia
directa o la
presura,
sobre
lugares,
anteriormente
poblados y
no del todo
abandonados.
Estas
repoblaciones
con gentes
ajenas a lo
leonés
desmienten
tal vez la
teoría de
unas
aspiraciones
independentistas
leonesas.
Puede que,
en un primer
momento, la
capital se
traslade,
simplemente,
por un
auténtico
afánde
reinstaurar
la monarquía
goda y este
traslado
piensen los
goticistas
que será
otro avance
provisional
hacia
Toledo. En
este caso,
lo astur
quedaría de
nuevo,
marginado.
Con Ordoño
II, la
capital de
la corona
está
definitivamente
en León,
pero además
del País
Leonés,
abarca
Asturias y
Galicia, que
se extiende
a ambos
lados del
Miño, hasta
el Duero,
germen de
Portugal,
pero sin
duda lo más
conflictivo
de esta
corona va a
ser la
meseta, al
este, hasta
las
estribaciones
de la
cordillera
ibérica, un
pueblo cuya
raza no es
la misma que
la de los
demás
leoneses: es
Bardulia,
Autrigonia
o, después
Castilla,
una mezcla
de culturas
e
influencias,
un pueblo de
gentes
belicosas,
sin leyes
escritas,
que no tiene
nada que ver
con el
celtismo
leonés,
gallego,
asturiano o
portugués y
que luchará
siempre por
separarse de
la corona
leonesa.
ORDOÑO II,
primer rey
de León
aclamado
como tal por
una asamblea
de magnates
y prelados,
sucede a su
hermano
García,
muerto en
Zamora el 19
de enero de
914. En 916
hace frente
a una
expedición
de Abd el
Rahmán III,
siendo
ayudado en
la victoria
de Gormaz
por el rey
de Navarra.
Se cuenta
que los
leoneses
colgaron la
cabeza del
caudillo
vencido en
la puerta de
la
fortaleza,
como era
costumbre
celta. En
918 se da
una nueva
batalla en
Mitonía
(¿Medina del
Campo?) y en
920 se
pierde
Gormaz. En
una
expedición
de ayuda a
Navarra, cae
prisionero
el obispo de
Salamanca,
Dulcidio. En
922 los
castellanos
inician su
primera
rebelión
separatista,
pero son
dominados.
Parece que a
los leoneses
sólo les
interesaba
Castilla
como nexo de
comunicación
con el resto
de Europa.
FRUELA II, a
la muerte de
su hermano
Ordoño,
desplaza a
los hijos de
éste y se
corona, en
924.
Destierra al
obispo de
León,
Fruminio, y
se vuelve
impopular.
Según Pelayo
de Oviedo,
murio
leproso en
925. Su
hijo,
Alfonso
Froilaz, no
fue
reconocido y
ocuparon el
trono sus
primos, con
la ayuda de
Sancho
Garcés de
Navarra. El
mayor de los
hijos de
Ordoño reinó
en Galicía,
y el segundo
en León.
(Por tanto,
ya entonces
se
distinguía
muy bien lo
que eran
León,
Galicia y
Castilla. Y
no parece
que
estuvieran a
gusto
unidas.
ALFONSO IV,
segundo hijo
de Ordoño
II, unifica
los reinos a
la muerte de
su hermano
(929), pero
impresionado
por la
muerte de su
mujer,
ONECA, se
hace monje
en Sahagún,
abdicando en
su hermano
Ramiro. Poco
después,
arrepentido,
se proclama
de nuevo rey
en Simancas
(931)
aprovechando
que Ramiro
sitia
Toledo,
Ramiro
regresa,
toma León y
saca los
ojos a todos
sus
oponentes.
De estos
hechos se
deduce que
los reyes
leoneses
buscaban la
unidad y
mayor
extensión de
sus coronas,
sin
importarles
demasiado
los pueblos
que las
formaban.
EL REINO DE
LEÓN SE
FORMÓ, PUES,
COMO UN
SIMPLE
TERRITORIO
DENTRO DE LA
CORONA
LE0NESA,
aunque fuera
el central y
donde estaba
ubicada la
capital, lo
que le hizo
parecer como
el reino
opresor de
los demás y
el unifcador,
y padecer
todas las
luchas y
problemas de
identidad de
la corona.
Algunos
piensan que,
más por
identidad,
se formó por
esclusión de
los
limítrofes,
más porque
no era que
por lo que
era, EN LAS
LUCHAS
CIVILES
LEONESAS
TUVO NO POCO
QUE VER LA
DIVERSIDAD
DE
TERRITORIOS
QUE
COMPONIAN LA
CORONA.
RAMIRO II,
impetuoso y
enérgico
hasta la
crueldad,
continúa la
expansión de
la corona
leonesa y
las
repoblaciones,
aliandose
con Navarra
contra Abd
el Rahmán,
conquistando
fugazmente
Madrid e
interviniendo
en Zaragoza.
Vence
estrepitosamente
al califa en
el Foso (La
Maya, cerca
de
Salamanca,
en 939). Los
castellanos,
al mando de
Fernán
González se
rebelan de
nuevo y de
nuevo son
vencidos y
apresados.
Buscando la
paz, Ordoño,
hijo de
Ramiro, casa
con la hija
de Fernán,
que es
liberado.
Ramiro muere
en León,
después de
tomar
Talavera
(951).
Durante este
reinado
acontece el
terremoto de
940 muy
devastador
en casi todo
el País
Leonés.
Ramiro
repobló
Salamanca y
Ciudad
Rodrigo con
mozárabes,
gallegos,
toresanos,
vascos,
zamoranos,
portugueses
y
aragoneses.
AFIANZAMIENTO
DEL REINO DE
LEÓN
EN EL SIGLO
X COMIENZA A
FORMARSE LA
CORONA
LEONESA, Y
DENTRO DE
ELLA EL PAÍS
LEONÉS COMO
UNA DE LAS
PRIMERAS
NACIONALIDADES
HISTÓRICAS
EUROPEAS. ES
RASGO
PRINCIPAL
DEL PAÍS
LEONÉS en
este momento
LA
DISPARIDAD
DE RAZAS,
CREDOS,
OPINIONES E
INFLUENCIAS,
CON EL TELÓN
DE FONDO DE
UN CELTISMO
NUNCA
OFICIALIZADO,
Y BASÁNDOSE
EN EL
MOZARABISMO.
A poco de
subir al
trono el
sucesor de
Ramiro II,
llamado
ORDOÑO III,
su
hermanastro
Sancho
intenta
destronarle.
Sancho es
nieto de la
reina Tota
de Navarra y
le apoya
Fernán
González.
Ordoño
derrota a
todos cerca
de León y
Sancho huye,
mientras
Fernán es
apresado de
nuevo y
Castilla
sometida,
Ordoño tiene
que someter
también a
Galicia y
ataca Lisboa
(955). Muere
en Zamora en
956.
Triunfan con
Ordoño lo
mozárabe y
la idea
unionista
goda.
También se
AFIANZA COMO
NUCLEO
PRINCIPAI.
DE LA CORONA
EL PAÍS
LEONÉS
El
hermanastro
SANCHO I El
Craso
(Gordo)
sucede a
Ordoño. Su
carácter y
su obesidad
le hacen
impopular.
No es capaz
de dominar a
los
castellanos,
ni de
enfrentarse
a los
musulmanes
alentados
por Castilla
(957) yendo
a refugiarse
en Pamplona,
con la
abuela Tota.
Los magnates
leoneses,
influenciados
por la
tradición
electoralista
goda, caen
en el error
de proclamar
nuevo rey al
nieto de
Fruela II,
llamado
ORDOÑO IV,
el Jorobado.
Este resulta
perverso,
adulador y
cobarde, no
poseyendo
dotes, de
gobierno,
Casó con
Urraca, hija
de Fernán
González.
Mientra,
tanto,
Sancho el
Craso ha
conseguido
curar su
gordura
gracias a un
judío
cordobés y
con la ayuda
de los VELA
(familia
leonesista,
antagónica
de Fernán
González),
junto con
los
musulmanes a
los, que se
alía,
expulsa a
Ordoño IV,
que se
refugia
primero en
Asturías,
luego en
Burgos y por
último en
Córdoba,
muriendo
poco
después.
Tras esta
guerra
civil,
Sancho I
auspicia una
coalición
cristiana
contra
Córdoba,
recuperando
alguna plaza
castellana y
volviendo a
la política
mozarabista.
Domina
también a
Galicia,
pero el
conde
Gonzalo, de
ese país. le
envenena con
una manzana.
ELVIRA,
regente en
la minoría
del sucesor,
introduce
prudentes
reformas
legales,
añadiendo
una
costumbre
leonesa (la
igualdad
femenina) a
la legalidad
gótica,
Contribuye
así a
INCREMENTAR
EL PESO DE
LO CELTA.
RAMIRO III,
rey desde
966, hace
frente a los
ataques
NORMANDOS en
Galícia.
Envía un
ejército al
mando del
conde
Guillermo,
que incendia
las naves
enemigas. En
975 fracasa
en el
intento de
tomar Gormaz
y pierde
Zamora ante
los
musulmanes,
en 981. Tuvo
el apoyo de
los
castellanos,
pero por
ello, y
sobre todo
por la
pérdida de
Zamora, el
pueblo
leonés no lo
quiso. El
obispo
Pelayo le
llama
hipócrita y
soberbio,
mientras el
obispo de
Astorga, el
cronista
zamorano
SAMPIRO,
fuente de la
mayor parte
de los datos
históricos
de estos
tiempos, le
tacha de
inmaduro e
ignorante.
La pérdida
de Zamora le
desacredita
en toda la
corona: los
condes
gallegos se
rebelan en
982 y, tras
la indecisa
batalla de
Portillo
Arenas, se
refugia en
Astorga,
donde muere.
VERMUDO II
El Gotoso,
firma una
paz con
Córdoba. por
la que los
musulmanes
le
restituyen
Zamora y se
domina a los
leoneses
insatisfechos
a costa de
vergonzosas
condiciones
(el famoso
tributo de
las Cien
Doncellas",
que había
que enviar a
los
cordobeses
anualmente y
sirvió a
Gounod para
escribir su
ópera "El
Tributo de
Zamora").
Viendo la
debilidad
real, los
gallegos se
sublevan de
nuevo y
piden apoyo
a Almanzor,
quien
conquista
Coimbra y
ataca León,
teniendo que
refugiarse
Vermudo en
Zamora
(988). La
ciudad de
León y los
principales
monasterios
son
incendiados
y Zamora, al
fin, tomada
y demolida.
Astorga y
Santiago son
saqueadas
salvajemente.
Vermudo pudo
obtener al
fin una
tregua, pero
murió en el
Bierzo, en
999. Según
Sampiro, era
Vermudo
prudente y
confirmó en
gran parte
el código de
Bamba. La
debilidad
del País
Leonés en
este
reinado, sin
duda
influida por
las
supersticiosas
predicciones
del milenio
y la pujanza
militar de
Almanzor,
dejaron al
país en
ruinas.
ALFONSO V El
de los
BUENOS
FUEROS, es
ungido sin
elección,
afianzándose
desde este
momento el
sistema
hereditario.
Consigue
vencer a
Almanzor (Calatañazor)
y se inclina
hacia
Galicia y el
celtismo,
casando con
la hija de
su asesor,
el conde
MENENDO, que
tal vez por
ello fue
asesinado.
Sufrió la
hostilidad
de los
castellanos
y en 1016
hizo frente
a los
NORMANDOS.
En 1017 (o
en 1020)
otorga fuero
a la ciudad
de León, con
algunos
generales
para toda la
Corona, que
es modelo
para los
FUEROS
posteriores
y se inspira
claramente
en IDEAS
CELTOGERMÁNICAS,
concediendo
un valor
preferente a
lo
religioso.
SE DISTINGUE
CON ELLO DE
LA
ORGANIZACION
POBLACIONAL
Y JURÍDICA
CASTELLANA,
que es
autónoma y
oral en esos
momentos. En
1028 ataca a
los
musulmanes y
muere
sitiando
Viseo.
Realizó una
gran labor
reconstructora
apoyándose
en Galicia
(el País
Leonés
estaba
prácticamente
desecho) y
sentó las
bases del
DERECHO
LEONÉS,
apoyado en
el
godo-romano,
pero
distinto por
sus añadidos
célticos,
con lo que
ahondó las
diferencias
entre el
País Leonés
y Castilla,
afianzando
las
peculiaridades
leonesas.
VERMUDO III
soporta la
tutela de
Urraca de
Navarra,
permitiendo
al rey de
ese país,
Sancho,
intervenir
en la
política
leonesa.
Sancho
fomenta las
discordias
gallegas y
ocupa en
favor de
Castilla las
comarcas
entre Cea y
Pisuerga,
siempre en
litigio
entre
leoneses y
castellanos.
No contento
con esto,
ataca
Zamora,
sabiendo que
esta ciudad
es esencial
para el País
Leónes,
aprovechando
que está en
vías de
reconstrucción,
y luego
Astorga,
entrando en
León en
1034.
Vermudo las
recupera al
año
siguiente, y
trata de
recuperar
también las
comarcas del
Cea. El
últitno
conde de la
Castilla
autónoma,
don García,
muere en
León.
asesínado
por los Vela
(la ya
citada
familia
leonesista).
Entonces
rige los
territorios
castellanos
el hijo
segundo de
Sancho de
Navarra,
Fernando. A
éste se
enfrenta
Vermudo en
TAMARóN,
siendo
vencido y
muerto en
batalla.
SANCHA,
hermana de
Vermudo,
está casada
con el
vencedor.
FERNANDO I
se corona
rey en León,
pero es
navarro y
favorece a
los
castellanos,
a quienes
gobernaba ya
antes.
De modo que
es mal visto
por la
nobleza y,
el pueblo
leonés.
Introduce
ideas
europeístas
y afianza
las
fronteras
leonesas por
el sur, por
lo que el
pueblo
termina
aviniéndose.
Durante su
reinado se
celebra el
Concilio de
Coyanza y se
continua la
labor de
recontrucción.
Las
enemistades
visibles y
patentes
entre
castellanos,
gallegos y
leoneses,
impulsan a
Fernando al
reparto de
la herencia,
siguiendo la
constumbre
patrimonial
navarra. El
primogenito
Sancho
heredará
Castilla
(León es un
acapto,
tierra
conquistada,
y no puede
ser colocado
en primer
lugar);
Alfonso,
León y
Asturias,
Garcia,
Galicia,
Urraca y
Elvira
reciben el
señorío de
los
monasterios,
que
gobernarán
desde Zamora
y Toro. Para
este reparto
se acogió e
las leyes
navarras,
como es
evidente, ya
que la ley
goda
prohibía la
división del
patrimonio.
Fernando I
muere en
León en
1065.
DE
ALFONSO VI A
ALFONSO VII
ALFONSO VI,
enfrentado
con la
ambición de
su hermano
mayor,
Sancho de
Castilla, es
vencido en
Llantada
(1068) y
tras la
batalla de
Golpejara
(1072) que
fue
indecisa,
por
incitación
de Rodrigo
Díaz, luego
llamado el
Cid
castellano,
Sancho ataca
el
campamento
leonés
mientras
duermen y
Alfonso se
refugia en
Toledo.
Urraca,
hermana de
Sancho y de
Alfonso,
defendiendo
los
intereses de
la corona
leonesa, se
hace fuerte
en Zamora,
que es
sitiada por
el ejército
castellano.
En Zamora
están todos
los que no
quieren que
León y
Castilla
permanezcan
unidos bajo
Sancho. Si
hacemos caso
a los
romances,
URRACA ES
UNA CLARA
DEFENSORA DE
LA
MENTALIDAD
CÉLTICA
(igualdad
entre hombre
y mujer) Y
DEL PAÍS
LEONÉS. Por
esto en el
Romancero,
Urraca no
suele ser
bien
tratada.
Ella
pronuncia
las palabras
"AFUERA,AFUERA;
RODRIGO EL
SOBERBIO
CASTELLANO",
grabadas en
una puerta
de la
muralla de
Zarnora que
lleva el
nombre de la
reina. Tras
un asedio de
cinco meses.
EL HÉROE
BELLIDO
DOLFOS
MATA AL REY
DE CASTILLA
ANTE LOS
MUROS DE
ZAMORA. No
vamos a
entrar en si
fue con
engaño y por
la espalda o
no: se trató
de un ardid
guerrero,
como el del
caballo de
Troya o la
historia de
Judith en la
Biblila.
Precisamente,
Víctor Hugo
en su libro
"Los genios"
compara el
cerco de
Zamora con
el de Troya.
Y, en
verdad,
existieron
bastantes
similitudes.
Alfonso VI
conquista La
Rioja, a
costa de
Navarra, y
Toledo a los
musulmanes
que le
acogieron.
Este es un
detalle en
su contra, y
el rey de
Sevilla pide
entonces
auxilio a
los
ALMORÁVIDES,
que vuelven
a invadir la
península
desde el
norte de
África y
derrotan a
los leoneses
y
castellanos
en Sagrajas
y en
Badajoz. El
Cid
conquista
Valencia
efímeramente,
pero las
enemistades
entre
castellanos
y leoneses
se afianzan.
El conde
ANSÚREZ
funda
Valladolid,
como ciudad
de defensa
de los
leoneses
frente a
Castilla.
Ansúrez es
enemigo
personal del
Cid, pero
Valladolid
pasará
pronto a
manos
castellanas.
Cuando los
almorávides
vuelven a
derrotar a
Alfonso VI
en Uclés
(1108) y
muere en
esta batalla
el heredero,
defendido
hasta el fin
por su ayo
leonés que
cae con él,
los
castellanos
acusan a
este ayo de
traición.
Pero ALFONSO
LLORA A SU
HIJO CON
PALABRAS
LEONESAS.
Más tarde,
INSTITUYE LA
LITURGIA
ROMANA, que
es un mazo
contra el
rito
mozárabe
leonés, y la
LETRA
FRANCESA,
que muestra
la creciente
influencia
de Francia
en la
península.
Se inicia el
APOGEO DEL
CAMINO DE
SANTIAGO. El
primer
obispo de
Salamanca es
también
francés (Jeróme,
que parece
fue
acompañando
al Cid) y en
las pueblas
o nuevos
barrios de
las ciudades
leonesas se
cuentan
ingleses,
junto a los
franceses de
Poitu,
Périgueux y
Bourgogne, e
incluso
aragoneses.
A la muerte
de Alfonso
VI, le
sucedió
URRACA. su
hija,
sobrina de
Urraca de
Zamora, en
1109. Casada
con Raimundo
de Borgoña,
afianza la
influencia
francesa en
el País
Leonés. Sus
segundas
nupcias con
Alfonso de
Navarra y
Aragón,
fueron un
fracaso
personal y
causaron un
auténtico
caos. El
heredero de
su primer
matrimionio,
coronado rey
en Galicia
en 1111, se
impone sobre
las
aspiraciones
del navarro,
con el apoyo
del clero
del País
Leonés, en
Tábara, en
1126. Es
ALFONSO VII.
el
Emperador,
que consigue
acabar con
las luchas
civiles,
declarándose
EMPERADOR en
LEÓN, en
1135, sobre
Castilla,
Galicia,
Asturias y
León, de
hecho, y
sobre
Cataluña,
Aragón,
Portugal,
Navarra,
Languedoc y
Provenza de
derecho,
estos
últimos en
el, aún hoy,
denominado
GOLFO DE
LEÓN.
Por las
entrevistas
de RICOBAYO
y las VISTAS
DE ZAMORA,
de 1142, se
INDEPENDIZA
PORTUGAL,
mientras
Cataluña se
une por
matrimonio
con Aragón.
FERNANDO II
FERNANDO II
comenzó
siguiendo la
idea
imperial de
su padre,
ocupando
Segovia y
Toledo y
titulándose
por primera
vez "rey de
los
españoles",
pero su
intento no
prosperó.Solucionó
los
problemas de
límites con
Portugal (en
Pontevedra,
en 1165) y
con Castilla
(Tratado de
Fresno-Lavandera,
1183). Hizo
tributario
al rey de
Badajoz y la
presencia de
los
portugueses
ante esta
ciudad
desencadenó
una guerra
con
Portugal, de
la que León
salió
vencedor
(1166). Sin
embargo,
acudió en
favor de los
portugueses
para
defender
Santarém,
logrando
también la
victoria
(1184). Fue
llamado El
Noble.
Repobló y
concedió
fueros a
muchas
ciudades
(Ciudad
Rodrigo,
Benavente,
Villalpando
... ).
Cambió los
nombres de
algunas
ciudades (de
Malgrad a
Benavente,
de Coyanza a
Valencia) y
dio fin o
inició
innumerables
obras
públicas,
favoreciendo
a la Iglesia
y a las
nacientes
órdenes
Militares.
Hubo, al
principio de
su reinado,
dos
rebeliones
de burgueses
en las
ciudades.
Zamora lo
hizo contra
los nobles
foráneos
(Gómez
Álvarez de
Vizcaya y
Ponce de
Cabrera) en
el
"motín de la
trucha".
Se dice que
por causa de
ciertos
privilegios
de los
nobles en el
mercado, los
burgueses
quemaron
vivos a
muchos de
ellos en la
iglesia
donde
estaban
reunidos. La
ciudad, que
era una de
las más
activas de
la Europa de
la época,
quedó
momentáneamente
colapsada y
el rey y el
Papá
hubieron de
perdonarla,
pues el
Concejo
amenazó
despoblarla
si había
represalias.
Este hecho
dio como
resultado la
ABOLICIÓN DE
CIERTOS
PRIVILEGIOS
SEÑORIALES Y
LA
PARTICIPACIóN
DE LOS
BURGUESES EN
LA POLíTICA
CIUDADANA,
CON GRAN
PROTAGONISMO.
Salamanca se
rebeló poco
después
contra el
rey, al
mando de
NUÑO RAVIA,
porque había
mermado los
territorios
del concejo
para
engrandecer
a Ledesma.
Las tropas
reales, esta
vez con la
ayuda del
concejo de
Zamora,
vencieron a
los
rebeldes.
Este hecho
pone de
manifiesto
la gran
pujanza de
las ciudades
y sus
burgueses,
ya en este
momento.
Salamanca
era la única
ciudad
leonesa que
tenía un
sistema
concejil más
semejante al
castellano
que al
leonés; este
hecho no
debía ser
bien visto
ni por el
rey ni por
las otras
ciudades. A
partir de
este reinado
los fueros
nuevos de
las ciudades
se
escribirán
en leonés
(los de
Salamanca,
Ledesma,
Alba de
Tormes,
Zamora...).
El rey Noble
murió en
Benavente en
enero de
1188. Se
había casado
tres veces.
De su primer
matrimonio
con Urraca
de Portugal
tuvo al
heredero,
Alfonso IX.
Pero en su
tercer
matrimonio
con Urraca
López de
Haro,
castellana,
hija del
señor de
Vizcaya
había tenido
al infante
Sancho, que
los
castellanos
querían
hacer reinar
en León, y
para ello
invadieron
el País
Leonés y
sitiaron
Coyanza
(Valencia de
Don Juan.).
ALFONSO IX
ALFONSO IX,
coronado por
los obispos
de Astorga,
Zamora,
León,
convocó una
Curia
Extraordinaria.
a la que por
primera vez
asisten los
burgueses
con un
cuaderno de
peticiones.
Con esta
Curia se
consiguió
que las
ciudades se
aliaran con
su rey
contra el
enemigo
castellano,
pero sobre
todo
NACIÓ LA
CARTA MAGNA
LEONESA.
El largo
reinado de
este monarca
nacido en
Zamora se
caracteriza
por la
rivalidad
con
Castilla,
las casi
constantes
guerras y
una gran
labor
cultural,
económica,
política y
territorial.
Suele
decirse que
este reinado
COINCIDE CON
EL MÁXIMO
ESPLENDOR
HISTÓRICO
DEL PAÍS
LEONÉS.
Repobló o
terminó la
repoblación
de muchos
lugares,
concediendo
o ampliando
fueros
(Toro,
Salamanca,
Zamora,
Puebla de
Sanabria) y
no sólo en
el País
Leonés
(Coruña,
Llanes,
Coria,
Caceres,
Mérida,
Badajoz).
Conquistó y
pobló, como
se ve, casi
toda
Extremadura,
debiéndose
principalmente
a este rey
la
existencia
de la citada
región.
Otro hecho
de primera
magnitud fue
la
FUNDACION DE
LA
UNIVERSIDAD
DE SALAMANCA,
para evitar
que los
leoneses
fueran al
estudio de
Palencia,
que estaba
en manos
castellanas
( 1218).
Debido a la
enemistad
con
Castilla,
León fue el
único reino
de la
península
que no
participó en
la batalla
de las Navas
de Tolosa.
Terminó la
edificación
de un sinfín
de iglesias
y
catedrales,
murallas,
puentes,
etc. En esta
época se
acuñan ya
normalmente
maravedís en
las
principales
ciudades
leonesas, no
precisando
nuestra
economía de
modelos ni
apoyos
extranjeros.
En 1230 la
Orden de
Santiago
repuebla el
sur de
Extremadura
y el norte
de la
provincia de
Huelva. Si
en el límite
entre León y
Castilla los
nuevos
pueblos se
apellidan
"de la
frontera"
(p. ej
Zorita de la
Frontera,
junto a
Peñaranda de
Bracamonte)
en el sur lo
son "de
León"
(Segura de
León,
Arroyomolinos
de León,
etc.). EN EL
MISMÍSIMO
ROCÍO SE OYE
AÚN HOY LA
CHIFLA y
TAMBORIL
LEONÉS.
Murió
Alfonso IX
en
Villanueva
de Sarria,
camino de
Santiago.
También en
su reinado
se inaguró
aquel famoso
Pórtico de
la Gloria.
Como iba
camino de
Compostela,
allí le
enterraron.
Había dejado
como
herederas a
sus hijas
del primer
matrimonio
con Teresa
de Portugal,
Sancha y
Dulce, bajo
la promesa
de la Orden
de Santiago
de
defenderlas
contra las
aspiraciones
de su
hermano
Fernando,
hijo de
Alfonso IX y
su segunda
esposa,
Berenguela,
que era ya
rey en
Castilla.
CUADRO
CRONOLÓGICO
DE LOS REYES
DE LEÓN
HASTA 1230
Nombre
Duración
del
reinado
Observaciones
Garcia I
910-914
Capitalidad
oficial
Oviedo
Ordoño
II
914-924
Capitalidad
oficial
León
Fruela
II
924-925
Alfonso
IV El
Monje
925-931
Ramiro
II
931-951
Ordoño
III
951-956
Sancho I
El Craso
956-966
Interregno
de
Ordoño
IV El
Malo
Ramiro
III
966-985
Guerra
por
Castilla,
Crónicas
de
Sampiro
Vermudo
II El
Gotoso
985-999
Ataques
de
Almanzor
Alfonso
V El de
los
Buenos
fueros
999-1028
Vermudo
III
1028-1037
Derrota
contra
Castilla
Fernando
I
1037-1065
Separación
de
Castilla
a su
muerte
Alfonso
VI
1072-1109
Guerra y
unión
con
Castilla
Urraca I
1109-1126
Unión y
separación
con
Aragón
Alfonso
VII El
Emperador
1126-1157
Separación
de
Castilla
Y de
Portugal
Fernando
II El
Noble
1157-1188
Inicio
catedrales.
órdenes
militares
Alfonso
IX
1188-1230
Cortes.
Universidad.
Extremadura
La Corona de
León, mejor
que el Reino
de León,
abarcó a
Asturias, de
la que no se
separó
nunca;
Galicia, que
estuvo
separada
sólo en
tiempos de
García I;
Portugal,
que se
separó
definitivamente
en tiempos
de Alfonso
VII;
Castilla,
que siempre
pugnó por
separarse o
por ejercer
su poder
sobre León,
estando
separada con
Fernando II
y Alfonso IX,
y
Extremadura,
que fue
conquistada
casi en su
totalidad
por Alfonso
IX, además
del núcleo
del Reino, o
País Leonés.
Después de
Alfonso IX,
la corona de
León y el
reino de
León en
particular,
se unieron a
la corona de
Castilla, no
al reino de
Castilla. La
corona de
Castilla en
aquellos
momentos
contaba con
el País
Vasco y los
reinos de
Castilla y
de Toledo.
Algunos
autores al
llegar a
1230 y al
reinado de
Fernando III
como rey
tanto de
Castilla
como de León
pretenden
finalizar
con ello la
historia de
León como
entidad
política y
de identidad
propia. Es
este uno de
los
"¿¿ERRORES??"
más
frecuentes
con los que
nos topamos
diariamente.
A partir de
este momento
León pasaria
a
convertirse
en un
"territorio
castellano"
simplemente
por cuanto
se
encontraba
en la Corona
de Castilla
situación en
la que
también se
encuentran
Galicia,
Asturias,
Extremadura,
Andalucia,
Murcia y el
País Vasco y
que
curiosamente
no se aplica
el
"¿¿ERROR??".
A PARTIR DE
ESTE
CAPÍTULO
DEMOSTRAREMOS
LA FALSEDAD
DE TALES
AFIRMACIONES
HISTORIA DEL PAÍS
LEONÉS
(desde 1230 a la
actualidad)
LOS INTENTOS
DE SECESIÓN LEONESA
A instancias de esta
Berenguela,
Fernando, que se
hallaba en Andalucia,
abandona las
operaciones y entra
por Toro en el País
Leonés, tras una
entrevista de
Teresa, las infantas
y Berenguela en
Valencia de Don
Juan, se corona rey
de León en
Benavente. El
Maestre de Santiago
no presenta batalla,
siendo excomulgado
por el Papa, pero
perdonado después al
ver que el clero de
León acepta a
Fernando. Sin
embargo Zamora,
Ciudad Rodrigo y
Salamanca se rebelan
teniendo además
Fernando III que
vencer la
resistencia de los
nobles leoneses que
le atacaron tanto
desde Galicia como
desde Asturias.
FERNANDO III El
Santo, prepara la
conquista de
Andalucia (Huelva,
Jaén, Córdoba,
Sevilla, Cádiz), que
ofrece como botin a
los grandes señores
leoneses, a cambio
de su fidelidad. Es
el origen de los
latifundios
andaluces. El
maestre de Santiago
para el sol en
Tentudia (detén tu
día) para conquistar
en nombre del reino
de León los últimos
territorios
extremeños. Muchos
leoneses del pueblo
bajan a repoblar las
tierras andaluzas.
En pago al
partidismo del clero
de la ciudad, se
construye la
Catedral de León.
Por lo mismo,
Salamanca ve
confirmada su
Universidad. En 1250
Fernando III reune
por primera vez
cortes castellanas
en la "castellana"
ciudad de Sevilla.
El reino de Castilla
no tuvo, pues,
cortes hasta más de
sesenta años despues
de que León reunió
las primeras suyas.
Durante mucho tiempo
las cortes de León y
las de Castilla
actuaron por
separado.
En tiempos de
ALFONSO X el Sabio
el predominio de lo
castellano hace que
algunos leoneses
emprendan de nuevo
la rebelión. Se les
trata como a
herejes. Este rey
redacta las leyes
godas para el reino
de León y para
Toledo, pero no para
Castilla. Ha
favorecido la lengua
castellana y la
gallega, así como la
economía de
Castilla. Desde
1273, la lana se
comercializa
exclusivamente en
Burgos y se
transporta hacia
Europa por marinos
vascos.
Los concejos
leoneses empiezan a
perder privilegios y
a despoblarse,
otorgándose en el
País Leonés más
dominios feudales a
nobles y a
eclesiásticos, donde
antes había concejos
de hombres libres.
En 1274 se celebran
Cortes en Zamora.
estableciéndose los
representantes de
las ciudades (9 por
Castilla, 8 por León
y, 6 por
Extremadura, de los
que 3 castellanos y
4 leoneses irían
siempre con el rey ,
y otros 3 leoneses
conocerían los
fueros para juzgar a
los no castellanos,
los de la corona
leonesa y de Toledo
y Andalucía). Sigue
gozando Castilla de
sus jueces, mientras
León pierde sus
notarios.
Antes de la muerte
del rey, que había
intentado coronarse
emperador del Sacro
Imperio (Alemán)
sobreviene un pleito
sucesorio. Estallan
nuevas rebeliones en
Zamora, Toro y,
Sahagún, que don
Juan, hermano del
rey, sofoca por su
método infalible:
secuestrar y
amenazar de muerte a
los hijos de los
rebeldes, en este
caso de TERESA
GÓMEZ, mujer alcaide
de Zamora, que cede.
(Años más tarde, en
Tarifa, GUZMÁN EL
BUENO. también
oriundo del País
Leonés, no cedió.)
El príncipe
terminara triunfando
sobre su padre,
teniendo Alfonso que
pedir ayuda a
Marruecos, venciendo
a los leoneses
sublevados y
refugiándose como
otras veces éstos en
Zamora, donde el
príncipe Sancho
establece una corte,
separada de la de su
padre.
SANCHO IV reúne una
vez más todo el
territorio de la
llamada "corona de
Castilla" a la
muerte de su padre,
aunque los leoneses
recuperan algunos de
sus privilegios
(Códice de Zamora).
A esta ciudad la
favorece Sancho
grandemente fundando
la iglesia de LA
HINIESTA y
residiendo muy
frecuentemente en
ella. A su muerte,
ejerce la regencia
la viuda, MARíA DE
MOLINA. estallando
nuevas discrepancias
entre leoneses y
castellanos.
El príncipe Don Juan
se mueve ahora a
favor de León,
fortificándose en
Valencia de Don
Juan, apoyado por
los portugueses,
gallegos y
aragoneses, mientras
los nobles Haro y
Lara fomentan
también la rebelión
separatista de
Castilla. Por los
ENLACES DE
ALCAÑICES, en 1297,
María de Molina
logra el apoyo a su
causa de leoneses y
portugueses. Sin
embargo llegó a ser
coronado rey de
León, Galicia y
Sevilla, en León,
Don Juan, por la
unión de los
concejos de
Benavente, Zamora y
Villalpando.
A pesar de esa
coronación no
encontraremos en la
galería de reyes
leoneses al infante
Don Juan.
INTENTOS DE SECESION
LEONESA II
Bajo FERNANDO IV, en
1301, se reúnen
cortes en Zamora.
quedando sin
deliberación en el
concejo los nobles,
prelados. Es el paso
definitivo hacia las
ciudades-estado-bajomedievales,
de corte burgués.
Esto no supone otra
cosa que LA
SUSTITUCIÓN DE LOS
REINOS POR EL
GOBIERNO PROVINCIAL,
O DE LAS GRANDES
CIUDADES, y la
SEPARACIÓN RADICAL
ENTRE LOS CONCEJOS
POPULARES, vedados a
la nobleza,Y LA
JERARQUIA FEUDAL
NOBILIARIA, que
aumenta sus
posesiones en el
campo leonés. Por el
Concilio de
Salamanca, los
Templarios quedan
libres de acusación
en el País Leonés.
El Papa revoca esta
decisión y tras el
Concilio de Toro
(1310) las
posesiones de éstos
pasan también a los
grandes señores. Del
reinado de Fernando
IV destaca asimismo
la ejecución de los
hermanos CARBAJALES,
al parecer
injustamente
condenados por orden
real, a quien
EMPLAZARON al juicio
divino en el plazo
de un mes, muriendo,
efectivamente, el
rey en ese plazo.
La minoría de
ALFONSO XI, nacido
en Salamanca, fue
confiada en
territorios leoneses
a Da. Constanza y D.
Juan, instalándose
al rey niño en Toro.
La separación de
territorios y
competencias de
leoneses y de
castellanos es bien
clara e inevitable,
debida a las
constantes
revueltas. Juan el
Tuerto, hijo de Juan
"Rey de León" se
revela e intenta
tomar la ciudad de
León para hacerse
coronar rey.
Nuevamente hay un
intento de secesión
leonesa como
reconoce la Crónica
de Alfonso XI:
"sabiendo como Don
Juan andaba por
cobrar las torres,
et que si Don Juan
los cobrase, que
habria el Rey
perdido el Reino de
León".
Se
intenta hacer de
Toro una ciudad
neutral, sin
conseguirlo. La
muerte de los
regentes leoneses
originó una vez más
desavenencias,
acordándose en 1315
que los alcaldes del
País Leonés se
reunieran cada año
en Benavente por
noviembre
(Hermandad del reino
de León y Galicia).
En el concilio de
Zamora (1315) se
derogan los
privilegios que
otorgara Alfonso IX
a los judíos
leoneses, estallando
nuevas revueltas que
terminaron con el
ACUERDO DE CORRALES,
con nuevas prebendas
para la nobleza.
EL CLIMA DE
LIBERTADES Y DE
CORPORATIVISMO EN
LAS INSTITUCIONES SE
HABíA ROTO, Y SE
ESTABA ROMPIENDO EL
ESQUEMA REGIONAL.
Desde 1325, el rey,
mayor de edad, tiene
consejeros que
organizan la matanza
de quienes atizan la
respuesta leonesa.
Don Juan es
asesinado en Toro y
Osorio de Villalobos
en Valderas,
causando nuevamente
la rebelión de
ciudades leonesas,
entre ellas,
curiosamente,
Valladolid, que fue
tomada, teniendo el
rey que
desembarazarse de su
consejero Núñez, en
Belver (1328). En
1340 se produce la
batalla del Salado y
poco después, las
tropas del concejo
de Zamora toman
Algeciras. Se
ESCRIBE, EN LEONÉS,
LA CRÓNICA DE
ALFONSO ONCENO, que
narra estos hechos.
En el sitio de
Gibraltar muere el
rey de peste, que se
extiende por toda la
península (1350).
¿HUBO MÁS TENTATIVAS
DE SEPARACIÓN
LEONESA?
Alguna más. PEDRO I
se vio envuelto en
problemas
sentimentales, tanto
de su padre como
propios (Leonor de
Guzmán y María de
Padilla, ambas
mujeres leonesas).
Para liquidar
desavenencias con su
propia madre y
hermanastros, toma
Toro, donde se
habían refugiado,
ensañándose con los
vencidos (1356). Su
hermano Enrique fue
entonces reconocido
por algunas
ciudades, pero las
leonesas, en
general,
permanecieron fieles
a Pedro hasta
después de su
muerte. Por ello,
ENRIQUE II sitia
Zamora en 1369,
acudiendo los
portugueses una vez
más en apoyo de los
leoneses. Enrique
distribuye
beneficios entre sus
aliados los
franceses (Beltrán
Dugesclin)
entregándoles
Villalpando; sin
embargo, Zamora no
se rinde, repitiendo
ALONSO DE TEJEDA la
hazaña de Guzmán:
tras ver ejecutar a
sus tres hijos bajo
el castillo de
Zamora, termina
huyendo a Portugal
con las llaves de la
ciudad, en 1371.
Siguen guerreando
algunos caballeros
del País Leonés: MEN
RODRíGUEZ DE
SANABRIA; héroe de
la novela del mismo
titulo escrita por
Gil y Carrasco,
FERNANDO DE CASTRO y
FERRÁN ALFONSO,
hasta el acuerdo de
Lisboa de 1372, por
el que se crea el
ducado de Benavente,
comprándose una vez
más a los nobles con
prebendas.
En tiempos de JUAN
estallan guerras
entre la corona y
Portugal,
guarneciendo el rey
Ciudad Rodrigo y
Zamora, tras ser
asesinado en Lisboa
el cardenal zamorano
Aunes. Juan es
vencido en
Aljubarrota,
entrando tropas
inglesas por
Alcañices (estamos
en el juego de
alianzas de la
guerra de los Cien
Años) sitiando el
Duque de Láncaster
Benavente y, no
pudiéndola tomar,
pasando a Valderas.
Sus habitantes
prefirieron
incendiarla antes
que entregarse
(1387).
Alfonso Enríquez,
conde de Noreña, con
el apoyo de su
hermano Fabrique,
duque de Benavente
se rebelan contra el
rey agitando las
tierras de Asturias,
León, Zamora y
Tierra de Campos,
intentando coronarse
como monarca leonés
(era hijo bastardo
de Enrique II),
siendo sus tropas
vencidas en tierras
de Babia y Laciana
por las tropas
comandadas por el
caballero Arias de
Omaña.
Refugiado en Gijón,
consigue pactar con
Juan I un tratado
por el que hereda,
entre otros señorios,
Valencia de Don Juan
con el título de
conde al tiempo que
revierten a la
corona el grueso de
sus tierras
asturianas. Nace el
Principado de
Asturias (1388) ; un
intento del rey de
desgajar estas
tierras del reino de
León y evitar nuevos
intentos de
secesión, recayendo
el título en su hijo
Enrique.
De la minoría de
ENRIQUE III se
encargaron un
regente por León (FERRÁN
DE ASPARIEGOS) y
otro por Castilla,
además de los
representantes de
cada ciudad. Durante
su reinado su tio
Alfonso de Noreña
retoma sus
pretensiones a la
corona leonesa y se
rebela obligando a
Enrique a
encaminarse a León
donde jura que
confiscará las
tierras de los
sublevados. Poco
despues tiene lugar
el cerco de Gijón
(1394), villa de Don
Alfonso obligando a
este a huir a
Bayona. Poco despues
su hermano Fabrique
es vencido en Roa
(1397) entregandose
el Condado de
benavente a los
Pimentel. La
separación de
Asturias del reino
de León se hace
definitivamente
efectiva creandose
el adelantamiento de
Asturias. CASI TODAS
ESTAS GUERRAS, ENTRE
1273 Y 1397 FUERON
UN INTENTO DE
SECESIÓN LEONESA,
mezcladas con
diversas
implicaciones
internacionales,
sentimentales, de
poder, etc.
SIGLO XV
El heredero de
Enrique nació en
Toro, y al año
siguiente le sucedió
en el trono (1406).
Como regente Único
estuvo FERNANDO DE
ANTEQUERA. que
después sería
elegido rey de
Aragón. En esta
época, las ciudades
piden que las cortes
de León se reúnan
Juntamente con las
de Castilla, pero no
lo hacen por intento
de uníón efectiva,
sino PARA VIGILAR
MUTUAMENTE EL
ASCENSO DE LAS
OTRAS, POR RECELOS,
envidias y odios: en
algún caso, sus
representantes
llegaron a golpes
delante del rey.
Cada una quería
mayores privilegios
y prebendas. JUAN II
tuvo como privado o
consejero a ÁLVARO
DE LUNA, y, otra vez
se reprodujeron los
bandos entre los
infantes JUAN Y
ENRIQUE. Nada se
consiguió en cuanto
a pacificación en
las cortes de Toro
de 1426, teniéndose
que trasladar a
Zamora por la peste.
En Zamora y
Fuentesaúco, una
revuelta, esta vez
de origen religioso
(los FRATRICELLI,
con ALONSO DE MELLA
a la cabeza)
complica hasta tal
punto la situación
que Pedro de Aragón
llega a apoderarse
del Castillo de
Alba, junto a
Carbajales. La Corte
de Juan II, influida
por estos infantes
aragoneses y una
pléyade de
escritores, residió
en el palacio del
marques de
Alcañices, en Toro,
asiduamente.
En esta época
comienzan a verse
claramente las
lnfluencias
culturales
italianas. Reinando
ENRIQUE IV, se
sublevan una vez mas
varias ciudades,
esta vez por causa
de los corregidores,
siendo vencido por
el rey el principal
instigador, el DUQUE
DE ALBA, también
descendiente de la
casa real leonesa.
Por este y otros
motivos se reduce el
número de ciudades
con voto en cortes:
se tiende a aumentar
el poder real y
tanto nobles como
pueblo se rebelan,
es el
prerrenacimiento. La
burguesía no alcanza
el poder que tuviera
años atrás, mientras
los bandos
nobiliarilos dictan
el signo del
desgobierno, por
ejemplo en la
batalla de
Valdelagallina, en
1472, donde los
partidismos mezclan
reinos, ciudades y
familias.
Al fallecer el rey
los leoneses se
dividen entre la
hija de la hermana
de éste (Juana la
Beltraneja), casada
con el rey de
Portugal, e Isabel
"la Católica",
casada con el de
Aragón. Toro y
Zamora se decantan
por Juana, negándose
Isabel a que estas
ciudades pasen a
Portugal. Tras la
batalla de
Peleagonzalo, se
toma Toro y se firma
la paz. Destacan en
estos hechos las
mujeres leonesas:
MARíA SARMIENTO, la
DAMA DE ARINTERO.
ANTONIA GARCíA, por
uno y otro bando, y
lo encarnizado de la
lucha (1476). Los
señores van siendo
reducidos por la
Corona, como el
Conde de Lemos, que
se proclama Señor de
Galicia, pero es
vencido por las
tropas de las
ciudades leonesas
(1470).
No existía apenas en
aquella época noción
de territorio, sino
ligado a la posesión
feudal o al dominio
urbano. Cada vez
existía menor
ambiente de
libertades. Contra
lo que algunos
opinan. LA EDAD
MEDIA FUE MÁS
DEMOCRÁTICA QUE EL
RENACIMIENTO.
EDAD MODERNA
Nos parece
anacrónico pretender
que entonces hubiera
nacionalismos o
regionalismos
semejantes a los
actuales. La
feudalización y el
auge de las ciudades
burguesas hacía que
los ejércitos no
tuvieran conciencia
de nación, sino de
vinculación a una
ciudad o a un señor.
Esto se demuestra
fácilmente cuando
Isabel y Fernando
homenajean a la
bandera del concejo
de Zamora, no a la
del reino de León ni
a la de Castilla, ni
a la cuartelada, que
hubiera sido
homenajearse a sí
mismos, por la
batalla de
Peleagonzalo.
Se asiste, pues, al
nacimiento de una
llamada
nacionalidad, que en
principio no es tal,
sino meros
territorios
desiguales,
dominados por un
solo señor cada vez
más autoritario, y
absoluto. Es la
unión de las coronas
llamadas de Castilla
y de Aragón.
ISABEL I La
Católica, casada con
FERNANDO de Aragón
domina los
levantamientos
nobiliarios
apoyándose en los
comunes de las
ciudades (concejos)
favoreciendo entre
los leoneses a Toro,
Zamora y Salamanca.
De las primeras
imprentas españolas,
una se instaló en
Salamanca y otra en
Zamora, donde
sobresalió el primer
impresor notable:
ANTÓN DE CENTENERA.
Toresanos
influyentes fueron
DIEGO DE DEZA,
Arzobispo de
Sevilla, Inquisidor
General, confesor de
los reyes,
catedrático de
Salamanca, maestro
del heredero, Juan.
que murió en
Salamanca; este
fraile fue el que,
según algunos,
convenció a la reina
para preparar el
viaje del
descubrimiento de
Colón, y de Toro
salió el vino que
llevaron en el
primer viaje a
América; el primer
presidente del
Consejo de Indias
fue el también
toresano ALONSO DE
FONSECA.
La conjuración del
converso GABRIEL DE
ZAMORA fue el
pretexto para la
expulsión de los
judíos (1492),
saliendo del País
Leonés cerca de
100.000, con lo que
la artesanía y los
negocios de nuestras
ciudades comenzaron
una decadencia
definitiva.
En 1504 muere Isabel
y la heredera es
JUANA, apodada la
Loca. Al año
siguiente se reúnen
cortes en Toro,
promulgándose las
famosas LEYES DE
TORO, leyéndose el
testamento de la
reina que incluye
las Ordenanzas de
Indias. Fernando de
Aragón ejerce de
regente hasta la
llegada desde
Bélgica de Juana y
su esposo Felipe,
hijo del Emperador
alemán. En Salamanca
habían acordado
compartir los tres
la regencia de los
reinos de León y de
Castilla, etc., pero
tras el encuentro de
Asturianos, Fernando
renuncia a la corona
castellana, etc.
(Tratado de
Villafáfila) y se
retira a Aragón, a
pesar de que el
pueblo leonés le
demuestra su afecto.
Las ciudades
continúan
enfrentándose por la
supremacía, e
incluso dentro de
cada una surgen
bandos nobiliarios y
burgueses, por el
poder en ellas. Este
proceder es común en
la Italia de la
época, por ejemplo.
Tras la repentina
muerte de Felipe el
Hermoso, el obispo
de Zamora, ACUÑA, se
fortifica, apoyado
por el CONDE DE
BENAVENTE, pero
terminan aceptando
como regente, de
nuevo, a Fernando el
Católico. Al morir
este rey, Zamora se
niega a acatar las
órdenes de Cisneros,
Cardenal regente,
pero termina
cediendo.
¿QUÉ FUERON LAS
COMUNIDADES?
Llegado CARLOS I,
(desembarcó en
Villaviciosa
procedente de
Flandes) fue
recibido en
Villalpando por las
ciudades de León, a
las que negó las
reclamaciones que
presentaron días más
tarde, en Benavente,
donde solían
reunirse. Las cortes
de La Coruña (1517)
concedieron al nuevo
rey apoyo para su
coronación como
emperador de
Alemania, y allá
partió, dejando como
nuevo regente a
ADRIANO DE UTRECHT,
en Benavente, con su
conde. Tras las
cortes de Valladolid
vuelve a León y es
coronado como
monarca de este
reino el 4 de junio
de 1518.
Entonces, algunas
ciudades con voto en
cortes, de los
reinos de Castilla y
de León (también de
Extremadura)
llegando la
inquietud a Murcia y
Andalucía, se
sublevan.
En
Zamora, el obispo
Acuña intenta el
levantamiento que no
apoya el ALCALDE
RONQUILLO y tiene
que huir a Toro,
quedando muchas
ciudades divididas
entre Imperiales y
Comuneros. Se trata,
pues, de una
contienda civil,
desde la cordillera
cantábrica hasta el
Mediterráneo, con el
telón de fondo de
las prerrogativas de
los nobles y los
burgueses,
extranjeros u
oriundos. Salamanca
se rebela con los
MALDONADO al frente.
Todos se dedican a
la rapiña: los
nobles toman
Tordesillas y queman
Medina del Campo
(son de este bando
los condes de
Benavente y Alba de
Aliste y el duque de
Alba, con Adriano al
frente). Los
burgueses saquean
Palencia. Hay
batallas y alborotos
en Toledo, Murcia,
Cáceres, Cádiz...
pero la revuelta es
sofocada en Villalar.
Sólo Acuña se hace
fuerte en Fermoselle
y luego en Toledo,
con la viuda de
Padilla, siendo al
fin encerrado y
ejecutado en
Simancas por el,
también de Zamora,
alcalde Ronquillo,
su enemigo personal.
Por tanto, las
llamadas Comunidades
de Castilla no
fueron otra cosa que
una lucha civil
entre los bandos
nobiliarios y
burgueses de las
ciudades, desde
Murcia a León y
desde Vizcaya a
Sevilla (no sólo
castellanas) y, no
tuvieron otra
consecuencia que la
pérdida de
prerrogativas de las
ciudades ante el
poder real.
Nada que ver
tuvieron, pues, con
el pretendido
regionalismo de
castellanos y
leoneses.
El Emperador vino de
nuevo en 1521 al
País Leonés, siendo
recibido por la
nobleza en Zamora.
En sus ausencias,
deja como Gobernador
del reino de León al
Conde de Benavente,
mientras le acompaña
el Marqués de
Astorga, por Italia
y Alemania.
En 1529, Carlos I
envía como
prisionero a Zamora
al Delfín de
Francia.
En 1551 llega el
heredero Felipe a
Toro, jurando
mantener los
privilegios de esa
ciudad, pero cuando
en 1556 FELIPE II
comíenza a reinar se
precipita la
decadencia del País
Leonés. Ahora va a
escribirse la
historia fuera de
nuestro territorio,
cerrado a Europa. En
1559, en Valladolid,
que pasa a ser
centro
administrativo de
casi todo lo leonés,
comienza la quema de
luteranos. Durante
los reinados de
FELIPE III, FELIPE
IV y CARLOS II,
calificados por F.
Olmedo como "plagas
coronadas", el País
Leonés ve
acrecentarse la
decadencia,
sufriendo
incursiones
portuguesas por
Cerezal, Pino y
Fermoselle, dándose
la batalla de
Fonfría (1656). Es
nuestro territorio
una zona marginada y
marginal: en 1602,
Felipe III visitaba
Moraleja del Vino
para cazar; León fue
usado como cárcel de
Quevedo y Toro como
destierro del Conde
Duque de Olivares.
La población ha
emigrado a América,
a las guerras en
Europa o a las zonas
costeras o a la
capital de la
península, y los
nobles terminarán
marchándose también.
Será casi siempre
fuera del País
Leonés donde
destaquen nuestros
hombres, con una
vitalidad inaudita
para un país casi
completamente
anulado.
De un modo semejante
a lo que ocurrió con
Fernando III, los
leoneses, al
ampliarse los
territorios de la
corona, buscan fuera
mejores beneficios,
que no siempre lo
son.
SIGLO XVII
Podemos distinguir
dos momentos bien
diferentes, El
primero, hasta el
reinado de Felipe II,
es de continuidad de
los problemas y
avances ya
enumerados en otras
épocas. El segundo
es la profunda
decadencia económica
y demográfica
coincidiendo más o
menos con la época
barroca.
En el primer momento
se fomentan las
comunicaciones con
el noroeste
peninsular (Galícia,
que representaba en
cortes Zamora) pero
esta zona queda
arrinconada por ser
Sevilla el principal
centro de
comunicación con
América y Aragón con
Europa. También
influyeron en este
arrinconamiento las
guerras con
Portugal. El centro
económico del norte
será Valladolid,
sustituyendo incluso
a Burgos por la
parte de Castilla,
que llega a ser
capital del imperio
fugazmente y
administra en lo
judicial, postal,
económico, etc.,
tanto a León como al
norte de Castilla.
El País Leonés
acusaba una
debilidad comercial
que ya venía de la
baja Edad Media.
Algunos nobles
mantenían ferias en
los territorios de
Campos, la frontera
entre el País Leonés
y Castilla desde
antiguo en litigio.
Los condes de
Benavente las
celebraban en
Villalón, y los de
Alba y Aliste en
Rioseco, ambas en la
entonces provincia
leonesa de
Valladolid. Ya
Isabel I las quiso
anular, siendo
liquidadas con
Felipe II, quedando
sólo la feria real
de Medina del Campo.
Estas ferias y la
multitud de
provincias que
compartían Campos
son uno de los
motivos de cohesión
y auge económico de
tal comarca,
convertida en un
potente nexo entre
León y Castilla,
hasta el punto de
llegar a tipificar
lo "castellano como
mito literario que
abarcará también lo
leonés".
Desde 1557 se
suceden las quiebras
económicas, que
arruinan a las
ciudades, más que el
fracaso comunero,
propiciando la
hegemonía señorial
en ellas. La
feudalización del
País Leonés, en
cuanto a dominio
económico-político
de los nobles,
comenzada en 1230
aproximadamente,
llega a su apogeo en
esta época barroca,
pero se prolongará
hasta bien entrado
el siglo XX.
Paralelamente, la
Iglesia
desembarazada ya de
judíos y musulmanes,
estimulada por el
Concilio de Trento,
se lanzará al ataque
de los restos
célticos y
priscilianistas
latentes,
arrinconados en el
oeste leonés,
colaborando así con
la pérdida de
identidad leonesa,
borrando vestigios
del pasado sin
conseguirlo del
todo: el pueblo
reacciona asimilando
su tradición a los
nuevos objetos y
formas de culto o
añade nuevas
simbologías (como
con SAN ROQUE). La
Iglesia de Trento
colaboró, acaso sin
pretenderlo en la
supuesta
castellanización del
País Leonés, dándose
la paradoja de que,
bajo el adjetivo
"castellano"
perviven formas
leonesas, opuestas
en algún caso a las
auténticas de
Castilla. Causa del
miserable estado de
algunas comarcas
leonesas serían los
abusos
jurisdiccionales en
ciertas comarcas y
de ciertas villas,
según Domínguez
Ortiz.
La burguesía estaba
totalmente en
decadencia por los
excesivos impuestos
y la mentalidad,
favorecedora del
feudalismo
nobiliario
alto-eclesiástico, y
el lujo: sedas y
oros en los trajes,
el mejor acero para
las espadas... La
"España a quien
todos sirven y que
no sirve a nadie",
según la orgullosa
pluma de Núñez de
Castro. Ve como el
pueblo "desdeña
trabajar en talleres
y destina a sus
hijos, a otras
carreras". La
burguesía termina
desapareciendo como
clase, sustituida
por los
hidalgos,"sin oficio
ni beneficio" como
el escudo de Medina
pregona.
Con la
indiscriminada
caridad (la sopa
boba) bajan los
precios de los
artículos de primera
necesidad, haciendo
menos rentable la
agricultura y la
ganadería. La
expulsión de los
moriscos (unos
15.000 salen del
País Leonés)
contribuye también,
aunque menos que en
otras regiones, a la
despoblación y la
ruina agraria. La
aridez causada por
las talas en campos
para construir
barcos, la
impopularidad, la
guerra con Portugal
y otras causas
determinan la ruina
de la Mesta, que
afectó menos a León
que a Castilla,
porque ya hemos
dicho que no poseía
el País Leonés los
órganos de gobierno
y exportación de tal
sociedad, y además
contaba con fibra
alternativa (lino, y
gusano de seda, que
se probó con éxito
al poco tiempo en
los Morales y
Moralejas). De todos
modos, los talleres
no eran ya más que
obradores
familiares.
Del mismo modo,
influyeron en la
despoblación las
pestes, que
afectaron en todo o
en parte al País
Leonés en 1589,
1629, 1650 y 1694.
Se achacan al
proceso alimenticio,
y por ello dependen
de la desertización:
atacaron más al este
leonés, la zona
deforestada, pero la
más rica en aquel
tiempo. Para
ejemplificar algunos
datos demográficos,
diremos que según el
censo de 1541, la
provincia de Zamora
(más pequeña que
ahora) contaba con
unos 350.000 hab., o
sea, cerca del doble
de densidad que hoy,
y la de Toro (ahora
suprimida) con unos
200.000 hab. Se
estima la población
leonesa de entonces
en un millón de
habitantes. En 1598
la población de las
ciudades leonesas
había descendido por
hambres, emigración
y epidemias, siendo
la más perjudicada
Zamora, que sólo
contaba ya con 7.500
hab. y se vio
obligada a pedir se
le dispensara del
voto en Cortes por
Galicia, al no poder
pagar los gastos que
de ello se
derivaban. En 1665,
Zamora y León corren
incluso peligro de
desaparecer, con
2.500 hab. y 3.000
hab.
respectivamente. La
ciudad leonesa menos
perjudicada,
Salamanca, gracias a
la Universidad,
contaba en 1530 con
13.000 hab, en 1594
con 25.000 hab.; en
1646 con 14.000
hab.; y en 1694 con
12.000 hab. A fines
del siglo XVII
comienza en Castilla
un relanzamiento
económico y
demográfico que no
afecta al País
Leonés, hundido como
vemos cada vez más.
De 1646 a 1694,
Burgos, Valladolid,
Palencia, Cuenca,
etc., contemplan una
recuperación de
población que, como
hemos visto, no se
observa ni siquiera
en Salamanca.
SIGLO XVIII
Hemos visto como
desde Felipe II el
País Leonés deja de
ser un lugar donde
ocurran
acontecimientos
históricos
importantes. También
el siglo XVIII
contempla en este
sentido un vacío
notable y
sintomático:
solamente las
escaramuzas en la
frontera portuguesa
y algún disturbio
estudiantil en
Salamanca. Pero esta
quietud no trajo
ningún progreso. La
paz de 1714 fue
anodina. unida a una
bajísima actividad,
debida a la caída
económica v
demográfica de un
país que parecía
condenado, borrado
de la faz de la
Tierra, ruralizado y
empobrecido. Poco a
poco comienza un
tímido resurgir, se
crean sociedades de
amigos del país
(Ciudad Rodrigo,
1781; Zamora, 1785,
León... )
revitalizándose
algunos gremios y
artesanías (sederos,
laneros, zapateros,
joyeros, sastres)
cuya vida sería
corta. En general,
todos los avances
culturales y
económicos
preconizados por los
ilustrados tuvieron
en el País Leonés
poco éxito.
Prevalecieron desde
entonces más las
inquietudes "de
letras" que "de
ciencias" y podemos
citar para ese
mornento la escuela
poética de Salamanca
y algunos escritores
y pensadores,: el
PADRE ISLA y TORRES
VILLARROEL.
Entre otras cosas,
la economía leonesa
no prosperó porque
la división
administrativa en
provincias (la de
los Austrias) era
irracional, y la
tradicional
organización
campesina no
encontro métodos
para salir de sus
esquemas (concejos
casi autárquicos y
grandes fincas
señoriales y
eclesiásticas)
además de sufrir
plagas (langosta,
1755-1756) o
catástrofes
(terremoto de
Lisboa, que afectó
al País Leonés,
1775). Se intentó
suprimir el sistema
de los concejos,
dando tierras a
senareros sin
capital ( 1770) que
terminaron
engrosando las
fincas señoriales.
En este intento, por
cierto, triunfo el
modelo medieval del
reino leonés, pero
se afianzaron las
diferencias de
tenencia territorial
entre el norte y el
sur regional.
En lo industrial,
las costas
peninsulares y los
lugares más próximos
a Europa, donde
comenzaba la
revolución
tecnológica e
industrial, tenían
mayores
posibilidades de
desarrollo. Desde
entonces estamos a
trasmano mal
comunicados, con
capital escaso y
nula iniciativa.
Este aislamiento se
salvó en parte con
la arriería:
argollanos,
maragatos,
sanabreses,
armuñeses, basan en
esa actividad sus
economías. Por otro
lado, los precios
agrarios aumentan en
ese siglo un 100 %,
extendiéndose el
cultivo de cereales,
pasando casi todo el
país a depender del
mercado de
Valladolid y
constituyendo este
hecho otro de los
factores de la
confusión de la
identidad leonesa.
Las talas y
roturaciones
excesivas siguen
estragando el
verdadero ambiente
natural leonés. Con
motivo de la subida
de precios, el
sistema leonés del
foro (arriendo de
tierras) al no poder
aumentar las cuotas,
por denegárselo el
Consejo de Castilla,
al que pertenece el
reino de León desde
1763, degeneró en
subforos
(subarriendos) que
motivaron el
empobrecimiento de
los campesinos no
propietarios,
quedando muchos como
criados. A fines de
siglo se cultivan en
el país maíz y
patatas,
introducidos desde
América a través de
Asturias y Galicia.
También cobra vigor
la plantación de
moreras para gusanos
de seda y se inicia
en algunas zonas el
cultivo masivo de
frutales. Con los
secanos, decae la
Mesta, viendo
abolidos sus
derechos, lo cual
beneficia en general
al auge de la
ganadería y
particularmente del
vacuno y mular.
Los animales de
trabajo son en el
país los bovinos
para arar y los
mulos y asnos para
el comercio
ambulante. El lino
leonés sufre
entonces la
competencia de
Flandes, pero
resiste hasta el
siglo xx. Hubo
proyectos de canales
y mejoras agrícolas
que no se llevaron a
cabo. Galicia y
Asturias nos llevan
delantera en
ganadería vacuna y
cultivos de regadío,
mientras Castilla
nos adelanta en
secanos e
industrias. En este
siglo comienzan
también las
explotaciones
mineras,
tímidamente, con
grandes vacilaciones
y escaso
rendimiento. En
industria se
continúa la textil
tradicional.
sobresaliendo Béjar,
que contaba en 1744
con 145 telares,
Zamora, con las
únicas manufacturas
modernas del país en
sombrerería
destinada a la
exportación y la
fábrica de pólvora
de La Lampreana. El
comercio se
desarrolla
también poco a poco,
perdiendo la mala
prensa de siglos
anteriores. En 1737
se crea también en
Zamora la Capitanía
General del Reino de
León y en 1805 la
Academia Militar
Española, ambas de
corta vida, siendo
trasladada la
Capitanía a
Valladolid y la
Academia a Zaragoza.
El final de siglo
alumbra nuevas
ideas: los Estados
Unidos se
independizan,
creando una
Constitución
inspirada en los
reglamentos
monacales de San
Isidoro de León,
alumbrados por Santo
Martino. Con las
mismas ideas
burguesas de
fraternidad estalla
la Revolución
Francesa. Muchos
intelectuales
leoneses recuperan
estas ideas,
latentes aquí desde
1188, adaptándolas a
su época: en la
redacción de la
Constitución de
Cádiz está el
clérigo, poeta y
representante en
Cortes por Zamora,
JUAN NICASIO
GALLEGO.
SIGLO XIX
El ejército francés
encuentra nutrida
respuesta popular en
nuestras tierras:
León, cabeza ya solo
nominal del Reino,
les declara la
guerra el 24 de
abril de 1808, antes
que ningún otro país
peninsular, y los
guerrilleros surgen
por doquier. JULIÁN
SÁNCHEZ, El Charro,
por tierras de
Ledesma, Sayago y
Aliste; JOSÉ MARíA
VÁZQUEZ, El
Salamanquino, por
Sanabria; RÍOS en
Fuentesaúco, son los
tres más conocidos.
El 1 de junio de
1808 se crea la
Junta Superior del
Reino de León, dando
orden el capitán
General de
Valladolid (general
Cuesta) que se
disuelva y se
integre en la Junta
Superior de Castilla
la Vieja. La junta
leonesa acordó, por
unanimidad, rechazar
la orden. Cuesta
ordenó la detención
de los diputados
leoneses en
Tordesillas cuando
se trasladaban a
Madrid, para
incorporarse al
nuevo órgano de
gobierno español
(Junta Central)
siendo encarcelados
en el alcázar de
Segovia. La Junta
Central ordenó
liberar a los
detenidos
acogiendoles en su
seno como
representantes del
Reino de León,
rechazando las
pretensiones de la
Junta de Castilla la
Vieja y del Capitán
General de
Valladolid.
Se
libran las batallas
de
Ciudad Rodrigo,
Zamora, El Maderal,
Astorga,
Morales de Toro y
Castrogonzalo,
siendo la más famosa
y crucial la de
ARAPILES,
junto a Salamanca,
el 22 de julio de
1812. Napoleón
atraviesa desde
Villalpando hasta
Villafranca
del Bierzo y el
inglés Wellington
penetra por Ciudad
Rodrigo hasta
Morales de Toro,
emulando ambos a
Anibal y a Augusto.
Pero, el País
Leonés, como de
costumbre, no sacó
beneficio alguno.
Tras las Cortes de
Cádiz se establecerá
gradualmente otro
tipo de
representatividad en
los asuntos públicos
y las elecciones se
harán cada vez menos
restrictivas, se
iniciarán las
facciones o partidos
políticos, con la
confusión e
intensidad que en el
resto de España:
levantamiento de
1820, sociedades
secretas, Motín de
Toro de 1821,
guerrilla de El
Empecinado que llega
a ser gobernador de
Zamora, quema de los
restos de los
comuneros en esa
misma ciudad en
1825, todos ellos de
diverso o enfrentado
signo.
En 1836 se hace una
nueva división de
España en reinos y
provincias a cargo
de Javier de Burgos.
Se establece así que
EN El REINO DE LEÓN
ESTÁN
LAS PROVINCIAS DE
LEON, SALAMANCA Y
ZAMORA, casi con los
límites actuales.
Todas las facciones
lo aceptan, pues en
el país han de
convivir
necesariamente cada
una de las
tendencias. Desde
esa ordenación
provincial se
afianza el
provincianismo, ya
con antecedentes en
el ahora llamado
Antiguo Régimen (el
de los reyes sin
parlarnento) en
torno a ciudades con
voto en Cortes y que
van centralizando el
comercio, los
servicios y la mayor
parte de la escasa
industria naciente,
además de tender a
ser nudo de
comunicaciones. Las
Diputaciones de las
tres provincias
leonesas carecieron
casi siempre de
voluntad política
integradora, siendo
dominadas por la
economía cercalista
de Valladolid y por
su superior potencia
en comunicacíones e
industria. Esa
ciudad, que nació
leonesa, fue
olvidándose de sus
orígenes para llegar
a arrogarse la
esencia y la
dirección de una
cuenca del Duero
convertida en falsa
Castilla, sin tener
en cuenta las
diferencias de todo
tipo que separaban y
seguirán separando
al País Leonés y a
la auténtica
Castilla.
Pero lo cierto es
que en esa época
nace el diario
"Norte de Castilla"
en Valladolid, para
defender los
intereses
cerealistas, y esta
ciudad acoge con la
línea férrea de
Madrid a Francia lo
más nuevo, las
modas, la forma de
vPar de Europa, la
élite política y,
económica, de modo
que parece
indiscutible capital
del Duero. Lo demás
no le interesa, y
los políticos y los
burgueses recién
ascendidos, lo
ignoran, repitiendo:
"Que llueva en
Valladolid haya
guerra en
Sebastopol", para
vender el cereal .
El trazado de
comunicaciones en el
País Leonés es
posterior al de
Castilla y como en
ésta, incompleto. La
única mejora se
produce con la
creación del eje
transversal
norte-sur, de
Astorga a
Extremadura, que ha
sido suprimido
recientemente, o sea
que en esto estamos
como hace 100 años.
La apertura de
explotaciones
mineras es
deficiente y lenta,
así como el
establecimiento de
industrias. La
población de las
capitales de
provincia aumenta
constante pero muy
lentamente, aunque
también aumentan los
pueblos y villas,
conforme reciben una
mejora en la red de
carreteras. A fin de
siglo se crea la
primera fábrica de
luz en el "Porvenir
de Zarmora".
Del romanticismo,
movimiento liberal,
brotan en Europa
todos los
nacionalismos. Algo
tardíamente, en
tierras leonesas,
contamos con el
principal novelista
romántico español,
que toca temas
leoneses: GIL Y
CARRASCO, autor de
EL SEÑOR DE BEMBIBRE
y MEN RODRíGUEZ DE
SANABRIA. Al estilo
de Walter Scott,
pues no en vano
ambos relatan hechos
de países
relacionados con el
celtismo, Gil y
Carrasco se interesa
por la época final
del Medievo, en
concreto y
precisamente, por el
fracasado largo
intento de
separación leonesa
de la corona
castellana, sin
hacer
interpretaciones
políticas y
redactando sus obras
en castellano. Tal
vez por estas dos
últimas
características de
su obra, los
leoneses no se
interesaron
demasiado por estas
obras ni por su
identidad nacional.
Sin embargo,
comienza un
renacimiento de la
lengua leonesa,
escribiendo en
dialecto extremeño
el autor mas
conocido: GABRIEL Y
GALÁN;
paradójicamente,
cuando se trata de
temas de su
Salvatierra
originaria, usa el
castellano: a tanto
había llegado la
desconcienciación
del País Leonés.
Otros escritores, a
caballo entre el
siglo XIX y, el XX,
son Cayetano BARDÓN,
en leonés de Cepeda,
y Luis MALDONADO, en
leonés charruno, tal
vez el mejor entre
una auténtica
pléyade. El pueblo
participa, sobre
todo, organizando
"funciones" de
teatro con
entremeses en
leonés.
Políticamente, sin
embargo, la
vinculación de las
tierras leonesas a
Castilla es poco
discutida, admitida
casi universalmente.
Por otro lado,
también del
romanticismo surge
un movirmento más
extremo: el
anarquismo. En
tierras leonesas,
donde el
colectivismo y el
personalismo son dos
constantes
históricas, las
ideas anarquistas
alcanzan gran
difusión y relieve,
que se prolonga
durante todo el
siglo XX. Salamanca
intenta formar
cantón autónomo en
la primera
república, no se
siente por tanto
nada castellana, y,
en esta misma época
algunos leoneses
protestan de que la
división regional
que se propone y no
llega a cuajar no
contemplaba la
existencia del País
Leonés, uniéndonos
con Asturias.
Tras la restauración
de la monarquía
borbónica, con
ALFONSO XII los
nobles leoneses
juegan un papel de
favor en la corte
(MARQUÉS DE
ALCAÑICES), mientras
los burgueses
adinerados siguen
moviendo desde
Valladolid la trama
Político- económica
del clientelismo y
el caciquismo.
¿QUÉ OCURRE AL
LIQUIDARSE LOS
RESTOS
DEL IMPERIO ESPAÑOL?
Muchos leoneses
comienzan a ver con
simpatía las
inquietudes
regionalistas y
nacionalistas, e
incluso se niegan a
participar en la
Guerra de Cuba. Tras
la contienda,
aumenta el interés
por los temas
leoneses.
Investigadores
extranjeros
(chilenos, alemanes)
y españoles realizan
trabajos y
publicaciones sobre
la lengua leonesa,
escribiéndose prensa
en algunos dialectos
(aparecida en
diarios como El
Adelanto de
Salamanca o El Faro
Astorgano), sin idea
clara y estructurada
del ser leonés, pero
intentando recuperar
usos y conocimientos
regionales. Existe
paralelo interés
hacia la etnología,
sobre todo trajes y
folklore. Estos
movimientos tienen
su apogeo entre 1900
y 1916, y parece que
fueron favorecidos
por Sagasta y
atacados por Gamazo,
representantes de
las dos tendencias
políticas rivales,
viéndose finalmente
frustrados por la
fuerza de la---GranCastilla---,
vinculada
políticamente a la
derecha conservadora
y conformada en
ciertos grupos
socialistas y
nacionalistas.
La provincia de León
y sobre todo su
capital, han sido
siempre los más
nutridos opositores
al movimiento
absorcionista
castellano. De esta
época es el himno de
la ciudad de León,
que algunos dan como
válido para todo el
reino. Aunque la
letra no nos parece
acertada, sus
primeros versos son,
al menos, elocuente
ejemplo de esa
oposición:---Sin
León no hubiera
España / que, antes
que Castilla, leyes
/ concilios, fueros
y reyes / dieron
prestigio a León.---
Ya en aquel momento
se apuntaba la
enorme aportación
del ser leonés al
ser de España, hasta
tal punto que se
afirmaba
imprescindible, en
segundo lugar se
recalca nuestra
diferenciación
respecto a Castilla,
posterior en el
tiempo e inferior, a
pesar de la
propaganda
dominante, en su
rango.
Políticamente, sin
embargo, la
vinculación de las
tierras del reino de
León al de Castilla
es poco discutida.
Los escritores de la
Generación del 98
identifican
falsamente a la
Meseta con el
territorio
castellano, y sobre
todo definen a
Castilla por la
frontera de Campos,
como "la inmensa
llanura". El
portugués Oliveira
Martins, oponiéndose
a esto dice que
"Campos es la
esencia del reino de
León". Unamuno. por
ejemplo, usa
multitud de palabras
y toca muchos temas
leoneses, pero
confunde
frecuentemente y
dice que Salamanca y
las encinas son
castellanas, aunque
Toro es leonés.
Azorín llega más
lejos, afirmando que
"León es ciudad
castellana". A pesar
de su influencia
literaria (crearon
el mito de
"Castilla") y
política (le dieron
la razón a los
nacional-socialistas),
estos escritores
nunca conocieron en
profundidad el ser
castellano y menos
el leonés. Ni
siquiera Ortega y
Gasset. que dice:---Caballero,en
Castilla no hay
curvas---, no
sabemos si
sarcásticamente,
pues de no ser así,
sería el más
equivocado o
mitificador. Todos
ellos, ninguno
castellano, crearon
un enorme
confusionismo que no
se ha resuelto aún,
además de causar un
grave daño a las
tierras leonesas.
Con respecto a la
Iglesia, actuó
generalmente a favor
de los intereses
oligárquicos
vallisoletanos.
Aunque fue en
tierras leonesas
donde primero
surgió, tal vez de
toda Europa, la
acción social
católica, ésta se
circunscribió a las
viejas ciudades,
mientras la iglesia
castellana se
dirigía más al
campo, la industria
y la banca. Tras el
grave revés de la
desamortización, que
en el País Leonés
sirvió para aumentar
el número de las
posesiones burguesas
exteriores incluso a
la región, siguió
actuando como fuerza
coactiva del
leonesismo.
La población del
País Leonés llega en
estos momentos al
millon de habitantes
y sigue siendo
absolutamente rural.
SIGLO XX
Durante la Segunda
República, se
barajaron dos
posibilidades
principales para la
regionalización. En
una, las provincias
de Oviedo, León,
Zamora y Salamanca,
formarían la región
asturleonesa; éste
planteamiento, muy
acorde con la
etnología del País
Leonés, no pudo
llevarse a cabo por
diversas razones: el
nacionalsocialismo
cerealista de
Valladolid, la
brusca
diferenciación
asturiana que se
concretó en su
revolución... La
segunda posibilidad
consistía en una
macrorregión formada
por las provincias
de Castilla la Vieja
y León. No se
contempló la
posibilidad de que
el País Leonés
pudiera ir solo:
parecía destinado a
la desaparición.
Pero lo que
desapareció fue la
República. Y la
Guerra Civil supuso
en el País Leonés
una vuelta a la
exclusiva
organización
provincial. A pesar
de que los nacional
-sindicalistas
hicieron suya la
"Castilla Imperial"
o "Gran Castllla",
eran opuestos a las
autonomías, de modo
que las tierras
leonesas siguieron
conservando precaria
y nominalmente su
identidad como reino
de León, articulado
en tres Diputaciones
cada vez más
provincianistas y
desvinculadas.
No existió unidad de
criterio entre los
leoneses que
vivieron la Guerra
Civil: la montaña
minera del norte era
mayoritariamente
republicana de
izquierdas, mientras
en Salamanca
organizaba Franco el
gobierno de la zona
nacionalista de
derecha. Como
contienda civil que
fue, la represión y
la barbarie se
enseñorearon de
pueblos y ciudades.
Parece que fue el
centro, Zamora, la
que más padeció,
contabilizándose
algunas decenas de
miles de muertos.
En los primeros años
de paz, el MAQUIS de
los Montes de León,
desde Asturias a las
proximidades de
Zamora, continuo una
guerrilla sin
esperanzas.
Un nuevo y más
tímido interés se
desarrolló por los
temas históríco y,
etnológico,
realizándose
investigaciones
continuadoras de las
del alemán KRUGER.
En 1950, el País
Leonés alcanza su
máximo histórico de
población, de todos
modos muy bajo
(1.200.000 hab., con
una densidad de 30).
Pero sigue por
industrializar,
fuerte y
tradicionalmente
ruralizado, lo que
contribuirá a la
rápida pérdida de
habitantes al
modernizarse las
estructuras. No
faltaron tampoco las
catástrofes que
sembraron, cuando
menos, malestar en
la población:
explosión de
Peñaranda, riadas de
1948 y 1962, rotura
de la presa de
Ribadelago,
terremotos del
comienzo de los 60,
etc. Las décadas de
los 60 y 70
contemplan la
modernización del
ambiente leonés,
disminuyendo la
población
rápidamente y
creciendo las
capitales de
provincia con un
tremendo auge
constructivo. La
tímida oposición
política al
franquismo quiere
sustituir la Gran
Castilla por un
universalismo con
predominio de lo
anglosajón o
francés, pero pronto
cae en la Imitación
del movimiento
catalán uniendo la
protesta a la nueva
canción de Madrid.
Mientras tanto,
Valladolid sigue
afianzándose como
centro económico e
industrial del
centro-norte
peninsular, apoyado
en su puesto de
favor político,
mientras se
destruyen
sistemáticamente las
posibilidades de
progreso industrial
del País Leonés
(supresión de feria
del campo en Zamora
sustituida por la de
---Castilla y
León--- en
Valladolid,
supresión de
talleres de RENFE,
ubicación en
Valladolid del
centro de
distribución
eléctrica de las
presas leonesas, y
un largo etcétera),
enmascarando tal
situación con la
presencia en nuestro
territorio de esas
grandes presas: se
llegó a decir que
Zamora en los 60 era
la provincia con
mayor crecimiento
industrial gracias a
ellas, cuando en
realidad había
perdido 50.000 hab,
y era la menos
industrializada (lo
sigue siendo) de
toda España.
LA TRANSICION
Tras la muerte de
Franco, en pleno
proceso democrático,
surgen CIUDADANOS
ZAMORANOS y el GRUPO
AUTONÓMICO LEONÉS,
que se oponen al
proyecto de una
autonomía
Castellano-Leonesa,
pidiendo un
referéndum público
que no se realiza.
En las dos
formaciones
leonesistas en
principio más
culturales que
políticas, militan
grupúsculos de
izquierdas, junto
con independientes.
El año 1978
contempla muchas
reuniones de estos
grupos que no dan
resultado alguno. La
derecha de la
provincia de León
termina
monopolizando la
situación
presentando con la
ayuda de estas
formaciones
leonesistas un
recurso para separar
la provincia
leonesa, lo que
aumenta la confusión
en el pueblo. Tanto
el recurso que
presentó Segovia
como el de la
provincia de León no
prosperan, a pesar
de que en ambos
casos la mayoría
municipal es hostil
al Ente. Para
ilustrar con
bastante claridad y
profusión el tema,
aunque casi se
circunscribe
totalmente a la
provincia de León,
lo cual es bien
inexacto, lean el
libro de David Díez
Llamas---Proceso
Autonómico de
León--- .
En Zamora surge el
Partido Regionalista
del País Leonés (PREPAL)
y en Castilla se
crea Comunidad
Castellana, con el
fin de separar ambas
regiones o
nacionalidades. En
las elecciones de
1982, el PREPAL se
convierte en la
tercera fuerza
política del País
Leonés, por delante
de centristas,
liberales y
comunistas,
consiguiendo el
gobierno de media
docena de
ayuntamientos con
mayoría absoluta y
otros muchos
concejales. El
Partido del Bierzo,
tendente a que se
considere que El
Bierzo es una
región, bascula
entre lo leonés y lo
gallego. Corren ríos
de tinta
considerando el
derecho del País
Leonés a la
autonomía y
denunciando el
etnocidio, pero se
constituye pese a
quien pese la
Comunidad Autónorna
de Castilla y León,
ignorando la cultura
leonesa y
desmantelando su
economía, o no
haciendo nada por
impedir ese
desmantelamiento.
En las fuerzas
leonesístas surgen
disidencias bien
sembradas desde
fuera, bien por
ingenuas gestiones
de políticos
inmaduros. Se forma
la Coordinadora
leonesista otra vez
con dirigentes de
derecha, que intenta
la separación de
León provincia, como
paso previo, se
dice, para la
separación de todo
el país. Sin
embargo, la derecha
de Salamanca y de
Zamora no se mueve.
Con el masivo apoyo
del leonesismo a la
Coordinadora se
realiza la mayor
manifestación en la
historia del País
Leonés: 100.000
personas. La prensa
ni siquiera se hace
eco fuera de la
provincia (mayo de
84). Poco después,
consolidándose las
disidencias nace el
Partido Nacionalista
Leonés, Las posturas
se radicalizan y ya
hay algunos que
defienden la
nacionalidad
histórica leonesa e
incluso la
independencia del
antiguo reino. Se
unen al movimiento
leonesista muchos
ecologistas y
celtistas, y hay
brotes de
terrorismo,
afortunadamente sin
graves consecuencias
(Tierra Lleunesa).
Se procede a la
destrucción del
pueblo de Riaño y
varios más de su
comarca, porque sus
habitantes se niegan
a abandonarlos: esto
es para muchos
leoneses y
leonesistas el colmo
del desánimo, pues
supone que nadie
levantará una mano
por el país. Con
motivo de problemas
agrícolas y
ecológícos hay
disturbios graves en
Zamora y Aldeadávila.
Cuando la derecha
ocupa el gobierno
regional de Castilla
y León, sustituyendo
a los socialistas,
deja esta derecha de
apoyar cualquier
movimiento
leonesista.
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