ASESINATO POR LA ESPALDA A LA MONTAÑA LEONESA

 

Un nuevo expolio para el pueblo leonés se avecina y este expolio viene, como no podía ser de otra manera, de parte de la Junta de Castilla y León. No contento el gobierno autonómico del PP con el continuo despoblamiento a que está sumiendo a las regiones y comarcas del Reino de León con sus políticas, así como la persecución y ninguneo que está haciendo del idioma astur-leonés que se conserva en nuestras provincias de León, Zamora y Salamanca, así como de la historia leonesa e incluso de la dignidad del pueblo leonés como pueblo mismo, ahora el gobierno autonómico de Juan Vicente Herrera planea un enorme robo a la montaña de Riaño e incluso la desaparición misma de la Montaña Oriental leonesa para anexionarla a la de Palencia, motivo por el que se le ha incluido a dicha región leonesa dentro de un proyecto de creación de una nueva comarca denominada "Montaña Cantábrica Central", la cual, según el plan de la Junta, tendría las tres capitales en la provincia castellana (la de servicios en Guardo, la de industria, cultura y comunicaciones en Aguilar de Campoo y la de turismo en Cervera de Pisuerga), con la cual se facilitaría el expolio al pueblo leonés de la futura estación de esquí de San Glorio.

A pesar de las manifestaciones contrarias a dicho anteproyecto realizado por los alcaldes de la Montaña Oriental leonesa, dichas declaraciones no han sido escuchadas por la Junta, que aludió a través de su vicepresidenta primera María Jesús Ruiz a “personas que no viven allí” como intento de hacer caso omiso a la oposición leonesa al susodicho proyecto, lo cual demuestra que lo que planea el gobierno de Castilla y León es simplemente un nuevo atropello al pueblo leonés y a su dignidad.

Las razones de esta anexión de parte de la montaña leonesa son, como ya se ha apuntado, el proyecto por parte del gobierno castellano de realizar una estación de esquí en el territorio leonés de San Glorio, que tuviese los accesos por Castilla, con lo que el Reino de León pondrá el territorio pero los beneficios que se puedan obtener de ello no serán gozados por los habitantes de la montaña leonesa, sino por los ciudadanos de la actual provincia de Palencia por donde se situarían dichos accesos.

Para dicho proyecto tan dañino para el patrimonio natural leonés se han utilizado por parte de la Junta excusas como “despoblación” y “pobreza” en la montaña palentina, aun y cuando ésta ha ganado en los últimos 50 años un 66% de población, en contraposición a la Montaña Oriental Leonesa, que ha perdido en el mismo periodo el 71% de su población, situándose actualmente en 11.568 habitantes la parte leonesa que, de haber sufrido el “despoblamiento” de la Montaña Palentina tendría hoy día 66.580 habitantes. Por esto, queda claro que no existen tales razones de despoblación de la Montaña Palentina.

Del mismo modo, tampoco tendrá que ser por “solidaridad” con la Montaña Palentina, ya que ésta está mucho más desarrollada que la leonesa. Así, en 2002 la Montaña Palentina se situaba en el puesto 21 de las 47 comarcas oficiales de la autonomía de Castilla y León, en contraposición a la Montaña de Riaño, situada en el puesto 43 y superada tan sólo por comarcas leonesas como Alba y Tábara, Sanabria o Ciudad Rodrigo. De estos datos se deduce que tampoco es la solidaridad  con un territorio más pobre lo que mueve al proyecto de la Junta y mucho menos si tenemos en cuenta que la Montaña leonesa tiene una población más envejecida que la palentina (en el caso leonés el 40% tiene más de 65 años, frente al 30% palentino).

Otro argumento a que se podría apelar serían razones de corte historicista, pudiéndose concebir como un desagravio por situaciones pasadas que perjudicaron a la parte castellana. Pero este argumento tampoco es válido, ya que es precisamente la comarca leonesa de Riaño la que ha sufrido mayor castigo tanto por la Administración central como por la autonómica, así, se pueden citar el desalojo y derribo del viejo Riaño y otros pueblos de su comarca en 1987 para la creación del actual embalse de Riaño, y para lo que fueron desubicados de su casa y forjados a emigrar unas 3.000 personas de dicha comarca por parte de la, entonces dirigida por el PSOE, Junta de Castilla y León.

Así, con el derribo de Riaño la parte palentina se vio beneficiada al descartarse la construcción del Pantano de Vidrieros, ya que Riaño abastecería de agua a las provincias de Valladolid y Palencia (con la construcción del trasvase Esla-Carrión, que costó 60 millones de €uros –10.000 millones de pesetas-) negándosele los regadíos prometidos a las de León y Zamora. Otro ejemplo de ataque a la parte leonesa en beneficio de la castellana fue el cierre en 1968 del Parador Nacional de Riaño (que arrojaba beneficios a pesar de que para su cierre se puso la excusa de “poca viabilidad económica”) inaugurándose en 1975 en la Montaña Palentina el Parador Nacional de Cervera de Pisuerga, que se decoró precisamente con mobiliario obtenido del parador de Riaño, del que recogería buena parte de los clientes.

Esto son sólo dos simples ejemplos, pero podrían ponerse muchos más, ya que la falta de infraestructuras por parte de los gobiernos liberal-burgueses del XIX propició, por ejemplo, la desbandada de capital (tren de La Robla para el robo del mineral leonés por el empresariado vizcaíno) y una fuerte emigración a otras zonas de Las Españas, siguiendo esta carencia de infraestructuras en el XX por parte de los gobiernos alfonsinos, primorriveristas, republicanos, franquistas y, más recientemente de los dirigidos por la UCD, PP y PSOE.

Por todas estas razones, creemos que el proyecto apoyado por la Junta de Castilla y León debe retirarse, pues su impacto contra la Montaña Oriental Leonesa va a ser extremadamente perjudicial, asestándole un golpe definitivo de muerte tanto a su desarrollo económico y sostenible como a su riqueza natural y dignidad. En su día la provincia de Palencia ya intentó aprovecharse de la estación cántabra del Alto Campoo para intentar una estación de esquí con los accesos por Palencia, lo que perjudicaría a la entonces provincia de Santander, beneficiando sobremanera a Palencia.

Este proyecto palentino se frustró al obtener Cantabria su autonomía, con lo que los accesos se hicieron por Cantabria, beneficiándose ésta de la estación situada en su territorio. Ahora se pretende hacer lo mismo pero perjudicando, en este caso, a una comarca del País Leonés, aprovechando la falta de autonomía que carece el Reino de León para aprovechar el terreno de éste beneficiando a Palencia, poniendo en el proyecto (impulsado por la Junta y el PP palentino) León el 93% del territorio y obteniendo tan sólo el 6% de los beneficios, al contrario que Castilla, que pondría el 7% del territorio y obtendría el 94% de los beneficios.

Sin duda, es una operación redonda para sacrificar nuevamente los recursos leoneses en beneficio de comarcas no leonesas más prósperas. León va a ver dañado su patrimonio natural nuevamente y por dicho sacrificio no va a recibir nada, tan sólo una nueva burla por parte de la Junta de Castilla y (permítasenos dudarlo) León.

Por todo ello gritamos, ¡San Glorio Leonés!

Reino de León, a 31 de marzo de 2007

Partíu Carlista’l Reinu de Llión - Partido Carlista del Reino de León

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