A NOSOTROS LOS INDIOS

En la escuela primaria enseñaban que cuando Colón
iba a América llevaba unas baratijas, especialmente espejuelos y collares para
atraerse a los aborígenes e intentar por las buenas lo que al final obtenían
incluso por las malas.
Nosotros, los ciudadanos de este país, somos los
indios de aquí y de ahora. Al menos así nos tratan los unos, el PSOE, y los
otros, el PP. Y ha quedado plenamente acreditado tanto en las últimas elecciones
como en el debate llamado del “Estado de la Nación”.
¿Qué se ha tratado, o de que se ha discutido y
sobre ello planteado soluciones por unos y por otros – por solo dos partidos,
como con Cánovas y Sagasta-?, pues de lo de siempre, por el PP se ha insistido
en el tajo a la yugular mediante el reiterativo y –pese a las amenazas
terroristas- cada vez mas aburrida alusión a ETA, y por Rodríguez Zapatero, tras
su fracaso “pacificador”, de los éxitos obtenidos por su “Gobierno de España”
(denominación que ahora quiere imponer). Pero no, en absoluto, de los problemas
cotidianos que todos los días se encuentran sobre la mesa y con los que se
acuestan los españolitos de a pie.
Como dato ilustrativo conviene señalar que de toda
la UE este país es el único, el UNICO, que pese a su desarrollo sostenido y ser
la octava potencia económica mundial, la capacidad económica del ciudadano no
solo no ha aumentado sino que ha disminuido; que sigue estando a la cola en
cuanto a inversión educativa y en los puestos de cabeza del fracaso escolar; que
igualmente es difícil encontrar algún país europeo que se acerque a nuestro
índice de siniestralidad laboral; que el endeudamiento familiar siga aumentado
hasta el punto de que mas del 40 % de las familias no pueden llegar a final de
mes…, entre otros muchos temas, como también que nadie frene el continuo abuso
bancario, o que la corrupción siga galopante manchando indiscriminadamente a
gran parte de la clase política, o que la sanidad, con exceso de médicos que han
de emigrar para conseguir un salario digno, no pueda atender debidamente al
enfermo ni en visita al consultorio ni en cuanto a las intervenciones
quirúrgicas, con listas de espera maquilladas pero tercermundistas.
Todo eso no importa. Aquí nadie trata de lo que
realmente angustia a los jóvenes, que ni llegan a ser “mileuristas” con sueldos
de 600 euros en empleos temporales y enfrentados, si se deciden a salir de la
casa familiar, o a alquileres prohibitivos o a hipotecas imposibles. Ese
desprecio al ciudadano ha quedado plasmado una vez mas en el debate de los
pasados días 4 y 5. Rajoy, del PP, reclamando las actas de las conversaciones
secretas con ETA.
¿Pero que se ha creído Don Mariano, que este es un
país absolutamente bananero?, ¿a alguien se le puede ocurrir que se hagan
públicas las actas, o lo que sea, de unas conversaciones de tal envergadura –que
seguro que seguiran, al menos los contactos- respecto a un asunto aún no
concluido?. Recuerdese que en el Vaticano los archivos tienen un periodo de
hermetismo de cien años, y que hasta en USA también hay un tiempo largo, de
varios años respecto a la reserva documental. Es no solo estúpida, sino
insultante la propuesta “pepera”.
Como lo es también el espejuelo que nos regala
Zapatero. ¡2500 euros por nacimiento!, ¿qué soluciona esa limosna o aguinaldo en
que también había pensado Rajoy?. ¿Qué quieren ocultar, que no hay guarderías
públicas, gratuitas, ni exigencia de que las tengan, también gratuitas, las
empresas?, ¿acaso se ha previsto la completa enseñanza gratuita?, ¿con esa
limosna se soluciona el dilema “hijos o hipoteca”, es decir: dedicación a los
hijos o multiempleo por la pareja para malvivir?.
Igual que Colón a los indios, así nos tratan unos
y otros. La oposición con embites de farol pidiendo lo que saben que nunca
darian ellos, y el gobierno con limosnas de engañabobos.
Como a los indios, pero del siglo XV.