Página web del Partido Carlista FORO DE DEBATE CARLISTA

 

Contacta
Inicio | Ideología | HistoriaOrganización Publicaciones | El Federal Juventudes | DocumentosMontejurraEnlaces

 

DESENCANTO EN LA DEMOCRACIA

Me apena grandemente el desencanto ciudadano ante la política. Hasta la década de los 80  la gente creía que sí participaba porque era consciente de que sería protagonista de la  acción democrática y política.

Fue cuando el referéndum  sobre la OTAN. Felipe González estuvo a punto de perderlo porque la Plataforma que animaba a votar en contra estuvo a punto de lograr el NO. A partir de ahí, Felipe González se dedicó a desmovilizar sistemáticamente organizaciones y entidades que hoy podían haber sido la base para que la gente participara e hiciera política.

Tenemos una democracia con minúsculas. Una microdemocracia. El Gobierno de una minoría que defiende sus intereses y cargos contra viento y marea. Alrededor de los partidos se crean muchos intereses y dividendos que les hace creer que tienen una especie  de sentido de la propiedad, algo que casi nunca se dice porque es políticamente incorrecto.

 Ahora se acercan las elecciones y nos ofrecen el oro y el moro hasta odontólogo gratuito para los niños para ponernos los dientes largos,  promesas dirigidas a un electorado incondicional: el PIB crece el doble que en Alemania y el triple que en Italia; el paro se reduce dos veces más rápido que en ningún otro sitio; disminuye la deuda pública y  una cascada de promesas electorales, más  bien cataratas que ni el mejor vidente nos podría ver.

Cómo vamos a tener una economía de 1ª con una infraestructura de 2ª, unos trabajadores de 3ª y unos pensionistas de 5ª.

Así está el panorama político español, con el quítate tú para ponerme yo, por los siglos de los siglos, y aliándose hasta con el demonio si fuera preciso.

Es una pena que Rosa Diez haya tenido que abandonar el PSOE, después de 30 años de militancia súper activa porque sus opiniones iban  derechas al cesto de los papeles. Algo parecido ocurrió con Pilar Rahola, que salió decepcionada de la política y que militaba activamente también en el partido de Carod Rovira.

Y hablemos del ministro Moratinos que dijo: “Que sea la última vez que públicamente denuncias, condenas y te expresas de esa manera sobre el carácter antisemita de un gobierno de España”, en un tono muy inflamado. Pero ¿quién es el para decirle a un ciudadano lo que tiene que pensar o decir?. El ministro Moratinos olvidó la Biblia de un cargo público: que es él quien tiene que dar explicaciones sobre su actuación, y no quien tiene que pedirlas. Pero así entienden algunos la democracia, y lo más triste es  que algunos les aplauden.          

J.S.

 

Inicio | Ideología | HistoriaOrganización Publicaciones | El Federal Juventudes | DocumentosMontejurraEnlaces

© Partido Carlista C/Silva Nº 13, 1º-B 28004 Madrid. partidocarlista@partidocarlista.com