Manifest de la Solidaritat Catalana. Març 1906
Catalanes :
Una ley, pensada para ahogar el potente ideal de libertad. que
con infinita variedad de matices y colores bulle en la opinión
de Cataluña y que a su calor se refuerza y prepara para
transformar y redimir a toda España, ha sido votada por el
Parlamento y sancionada por la Corona.
Todos hemos luchado para pararla. Vosotros, los que con la
fuerza imperiosa de vuestra opinión individual habéis levantado
esta irresistible ola de opinión colectiva, nervio de los
pueblos vivos. Y también nosotros, los que os convocamos en
Gerona para iniciar esta fuerte campaña y, depositarios de
vuestra confianza, hemos seguido fomentándola con la autoridad
moral que habíamos recibido de vosotros.
Pero vosotros y nosotros hubiéramos tenido que contentarnos con
la condenación platónica del proyecto; no hubiéramos podido
interrumpirlo, desenmascararlo, embestirlo allí donde la
oposición es eficaz y la lucha susceptible de victoria, sin la
acción fecunda y resuelta de hombres eminentes que han hecho
llegar a las
Cortes los latidos del pensamiento de Cataluña. Ellos son los
verdaderos héroes de la jornada. Por su voz y su esfuerzo,
Cataluña ha dado a conocer a los poderes del Estado y a los
ciudadanos de toda España el estallido presente de su voluntad ;
por su voz y su esfuerzo, el proyecto de la nueva ley ha sido
desnaturalizado y mutilado; por su voz y su esfuerzo, han caído
deshechas las murallas de prejuicios y prevenciones que aislaban
a Cataluña; y España entera ha podido contemplar, como una
esperanza cierta de una redención próxima, al pueblo catalán
luchando contra una ley para perseguir supuestos delitos de
opinión: de la manera culta, intensa, viva. que se lucha en los
grandes pueblos civilizados.
La gloria de este triunfo de Cataluña es de ellos. A dársela,
pues. Estemos todos, como todos hemos estado en la campaña.
Unamos ahora los donativos, del mismo modo como ayer unimos los
corazones en la protesta, y esparzamos en una edición inmensa
por toda España las palabras vibrantes de los luchadores.
Invitemos a honrar a nuestra tierra a los diputados de fuera que
con su representación y su elocuencia respondieron al
llamamiento de Cataluña y juntos con nuestros diputados
congreguémoslos a recibir, en manifestación grandiosa, el
homenaje público de agradecimiento de todos los catalanes, de
todas las ideas,
partidos, escuelas y estamentos.
Es así como los pueblos crecen y se elevan ; así, poniéndose con
todo su peso en las empresas superiores colectivas y sintiendo
fuertemente la solidaridad en las horas de crisis y peligro.
Este es el camino abierto a la vitalidad potente de Cataluña.
Siguiéndolo con decisión, la voluntad catalana hará salir de las
ruinas del presente una España nueva, en la que los pueblos, en
viva hermandad, gozarán de prosperidad, cultura y libertad.
Por eso os llamamos de nuevo los iniciadores de Solidaridad
Catalana, seguros hoy como ayer de vuestro concurso y de vuestro
entusiasmo.
Barcelona, marzo de 1906.
Duque de Solferino.