CAPITALISMO Y
CAMBIO CLIMÁTICO
El
viernes 2 de febrero se presentó en París el “Cuarto Informe de
Evaluación del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático” (IPCC)
elaborado para las Naciones Unidas por un grupo de científicos y
expertos en la materia, y no deja ninguna duda, sobre el cambio
climático y sus consecuencias tan negativas para nuestro planeta. Las
14 páginas del informe nos ofrecen una información fiable a un 90%, y
las conclusiones del mismo son bastante inquietantes. No es nada
exagerado pensar que el futuro de la Humanidad está ahora mismo en juego.
El calentamiento de la Tierra es ya un hecho incuestionable, debido al
aumento de la temperatura en el aire y en los mares, lo que implica el
derretimiento de los hielos y las nieves y un aumento del nivel de mar.
La Tierra está asistiendo a un lento, pero progresivo, aumento de la
temperatura, que en los próximos cien años puede ser de entre 1,8 y 4
grados. Este aumento tendrá un gran impacto en la biodiversidad, las
lluvias, las sequías, la subida del nivel del mar o en la disminución de
los hielos polares.
Efectos del calentamiento global

El deshielo en apenas diez años
(1991-2001) del glaciar Triftgletscher, Alpes suizos, muestra como el
actual cambio climático puede llegar a ser aún más brusco.
Evidentemente, también repercutirá en los recursos alimentarios y
sanitarios. Todas estas nuevas situaciones pueden provocar verdaderas
catástrofes y producir miles y miles de víctimas. El gran culpable de
esta alarmante situación es el ser humano y su desmesurado afán
explotador, tanto de personas como de pueblos. El desaforado espíritu
consumista y la voracidad por poseer cuanto más mejor, han llevado a
nuestras sociedades capitalistas y “desarrolladas” – muchas veces a
costa del dolor y la injusticia producidos a otros pueblos- al borde del
abismo. El salvaje desarrollo económico e industrial, atendiendo
exclusivamente a criterios de beneficios económicos inmediatos, y no a
las verdaderas necesidades humanas, está a punto de provocar un colapso
en la Tierra, de no ponernos, todos, ya mismo, manos a la obra para
evitarlo.
La magnitud de la crisis ecológica mundial es tan grande que pone en
peligro la propia existencia del ser humano. Sobre todo porque agrava la
pobreza de los más pobres. La emisión de gases de efecto invernadero por
las grandes industrias, han logrado que la concentración anual de gases
sea ya de 379 partes por millón, y continuará subiendo a un ritmo
elevado. El aumento de CO2 es debido sobre todo al uso de combustibles
fósiles, como el carbón o el petróleo, que al quemarse producen gases de
efecto invernadero que se acumulan en la atmósfera y dificultan la
salida del calor que emite la Tierra. La emisión de estos gases
refuerzan en la Tierra el sistema invernadero natural, subiendo la
temperatura de una manera anormal.
En España, por su situación geográfica, sufriremos con mayor intensidad
los efectos nocivos de este calentamiento de la Tierra. Inundaciones,
olas de calor, elevación del nivel del mar, más sequías, menos nieve y
playas menos extensas es lo que nos espera de continuar así las cosas.
Nada mas conocerse este informe, se han alzado numerosas voces dando la
voz de alarma. El comisario europeo de Medio Ambiente, Stavros Dimas, ha
solicitado que se inicien negociaciones urgentes a nivel mundial para
alcanzar un acuerdo sobre el cambio climático. Dimas ha pedido también,
que EEUU participe y se comprometa en estas negociaciones para reducir
los gases de efecto invernadero.
Esta petición es muy importante, pues los Estados Unidos son el país
responsable del 40% de las emisiones de efecto invernadero, y su
presidente George Bush, se ha negado a sumarse al Protocolo de Kyoto,
por el que los países desarrollados se comprometían a limitar las
emisiones de CO2 para el año 2012 al nivel de las del año 1990. Este
Protocolo lo firmaron en diciembre de 1997, en la ciudad japonesa de
Kyoto, 39 países, además de la Comunidad Europea. EEUU no quiso firmarlo.
Pero no todos quieren tomar medidas políticas, económicas y sociales
para frenar esta loca carrera hacia la destrucción. El grupo
estadounidense “American Enterprise Institute” fundado por la compañía
petrolera “ExxonMobil”, vinculada a Bush, ha enviado cartas a
científicos y economistas ofreciéndoles 10.000 dólares, para que
escriban artículos “maquillando” las conclusiones del informe presentado
en París, en una desesperada maniobra para manipular pruebas científicas
en beneficio de sus objetivos económicos y políticos. Una muestra más de
la “lógica” capitalista, que solo obedece a aquello que le hace aumentar
sus ingresos económicos, a costa de lo que sea necesario.
El poder frenar el calentamiento del la Tierra está, principalmente, en
manos de nuestros gobernantes, pero también necesita de nuestro esfuerzo
conjunto y solidario. Debemos aprender que también en nuestras manos
está el hacer todo lo posible para concienciarnos -y concienciar a
otros- de que es necesario desarrollar una educación y una cultural
ecológicas, respetuosas con la naturaleza y nuestro entorno más próximo,
que empieza en las tareas más cotidianas y termina en la defensa y la
denuncia de todo aquello que observemos contribuye a la degradación del
medio ambiente. Hay que luchar por un desarrollo sostenible, que asegure
un medio ambiente adecuado para nosotros y las generaciones futuras,
respetuoso con toda la Naturaleza.
No olvidemos, que nosotros no somos los dueños de la Tierra, sino sus
habitantes momentáneos, y que algún día tendremos que rendir cuentas a
nuestros hijos sobre lo que hemos hecho con ella. La Tierra es nuestra
casa, y por ello es nuestra obligación que hagamos todo lo posible por
conservarla.
Hoy aún estamos a tiempo. Mañana puede ser ya tarde.

J.O.